Todavía recordamos la aparición del primer número de Astro City en el catálogo Previews, ojeado por aquel entonces en la Librería Dune de Granada.
Alex Ross, aún una estrella en alza tras Kingdom Come y MARVELS indicaba, como el guionista Busiek que aquella era una serie a seguir para los que entonces, y por un terriblemente corto momento, disfrutamos del renacer del Sense of Wonder.
Inpirado por precursores como Roy Thomas o Gary Carlson y sus Big Bang Comics, Busiek, con el descomunal talento de Ross para los diseños, había creado su propio universo de pastiches de los personajes Marvel y DC.
En aquellos oscuros años 90, sus creaciones desbordaban de "sentido y sensibilidad", recuperando y expandiendo los arquetipos que las editoriales originales habían prostituido como émulos de los personajes Image.
Con ellos -Samaritan, El Confesor, la First Family, etc...- Busiek demostró que se podían narrar historias inolvidables, definitivas, alternativas, personales, intimistas...imposibles por desgracia de conseguirse ya en las librerías.
Brent Anderson dejó de ser un émulo de Adams para convertirse en co-creador de todo un fascinante universo donde el dibujo no tiene por que empatar por que está al servicio de la narrativa y caracterización de personajes e historias que nos hicieron desear mudarnos a aquella maravillosa, arcana y futurista villa.
Para quienes desconozcan la serie, es una de las mayores delicias del cómic de superhéroes, aunque estos son a menudo personajes secundarios en las historias del hombre de a pie, siguiendo el modelo de Phil Sheldon en MARVELS.
Planeta edita ahora la más reciente recopilación completa -supongo que cercenando los diseños de Ross y material suplementario-, pero no deja de ser una obra necesaria que leer y releer en estos tiempos donde la calidad de los cómics es igual o peor que en los 90, pero por desgracia los títulos como Astro City permanecen trágicamente discontinuados (y, tal como está el mercado USA de revuelto, lo van a seguir estando).
Una de las maravillas de la escritura y la mente humana es la que nos permite descubrir y distinguir " a los buenos guionistas".
Por "bueno", claro, entendemos aquellos que -en el fondo, de manera lógico-matemática- saben reproducir, actualizados en sus etapas, los esquemas de las originales.
O por supuesto, crear nuevos enfoques definitivos, aplicando a esas series esquemas artísticos de cualquier otra obra.
Kurt Busiek es sin duda uno de ellos, de nuestros favoritos y de los que más echamos de menos, una manera de hacer cómic respetando la Continuidad y el pasado de los personajes, no sin por ello dejar de adaptarla a los nuevos tiempos.
Y en este número repasan a fondo sus obras más notables.
Enrique Machuca comienza rescatando el dato que, igual que fue Chris Claremont quien sugirió a Thomas que los Sentinels se destruyesen en el Sol, Busiek se inició contribuyendo al Universo Marvel con la idea de resucitar a Jean Grey y hacer que la Phoenix que se acabó suicidando fuese tan solo una réplica.
Original y hasta mítico, el despertar de esta "Bella Durmiente", en retrospectiva aún no ha dado historia alguna que justifique su vuelta.
Mencionados en el artículo, no hemos querido dejar de incluir esta ilustración de su adaptación de El Hobbit, que junto a The Wizard's Tale fueron sus tempranas incursiones en la Fantasía, junto a un David Wenzel que mucho había crecido desde que le tocó completar la Korvac Saga.
Así hasta la reciente THE MARVELS que transcurre en el ficticio pastiche de Vietnam y repasa desde los años 40, pasando por la Guerra, hasta la actualidad.
Como fan de los INVADERS me encantó ver el retorno de Lady Lotus, basada en la Dragon Lady de Caniff.
Iñigo Rodriguez escribe sobre los grandes fallos (!!!) de Busiek.
Hombre, el mejor escribano echa borrones, pero algunos de los que señala -Maximun Security- es una idea de Ordway, que la iba a realizar como secuela de Crisis y la recuperó en parte aquí en parte en el universo DC "presentado" por Stan Lee.
Señalar como fallo el que, según Íñigo, la etapa de Davis en sus Avengers estaba "cumplidor pero muy alejado de su mejor nivel"... Tenemos que divergir, con respeto.
Diógenes Pantujez, la nueva estrella revelación de Dolmen, se despacha con SIETE PÁGINAS de artículo -es casi más largo que la propia serie- sobre Liberty Project, una de las primeras series de Busiek en Eclipse que en su día publicó aquí Forum.
JOSE J. RODRIGUEZ se encarga de repasar Untold Tales, una de esas series "eje" que cambiaron la industria en los años 90, demostrando que otros modos de hacer cómic eran posibles.
Un pastiche Ditkiano, respetuosamente ideado entre viñetas y números de la serie original, nos demostró que, donde hay talento, conocimiento y cariño, siempre se pueden recuperar los modelos originales.
De los proyectos de los que David Mas habla en Busiek en DC no queremos dejar THE POWER COMPANY, una suerte de Thunderbolts de DC en la que, a partir de personajes segundones, el guionista supo crear interesantes personajes -hoy, claro, olvidados- que además exploraban los más recónditos rincones e historias de ese mundo.
De la etapa de Superman con Pacheco -en esto si coincidimos con Íñigo- lo memorable y memorado fueron los dibujos -y diseños alternativos- de nuestro cada vez más añorado Gaditano.
El argumento -como ocurría y ocurre en DC fue interrumpido por diferentes lugares, los villanos no llegaron a más, aunque como guionista Busiek si recuperó importantísimos aspectos del personajes -como el hecho de que es SUPERINTELIGENTE- que no se veían desde tiempos pre-Crisis.
En Trinity, aunque la historia adolece como todo de edición imperfecta, al menos las historias de complemento sobre personajes de segunda y tercera división aportaban ese toque que los lectores veteranos valoramos.
Su Conan tuvo la suerte de contar con Cary Nord y resultó providencial y delicioso para nosotros, que aprendimos a descubrir al verdadero Howard con esas historias.
Un enfoque mucho más fiel a los Pulp originales y guiado por una cronología ferrea y coherente. M.R. Cañas recuerda esa versión que sigue siendo la mejor, a espera de ver que hace Titan con el personaje.
Koldo Azpitarte le dedica su labor a Astro City, uno de los varios pastiches de los personajes Marvel y DC creados por autores devotos de esos personajes que quieren contar historias que no encuentran lugar en sus editores originales. ¡Esperamos su retorno con supremo deseo!
Por último, Pedro Monje comenta Arrowsmith. Como ya hemos hablado mucho de ella últiamente, baste decir que en la ilustración comprobamos otra vez la brillantez de Pacheco para las referencias. Doble: a los posters de reclutamiento y a García-López.
Si todo esto fuese poco, sendos artículos sobre las pelis superheróicas de junio, un año para recordar, con el SpiderVerse a la cabeza, nunca bien ponderado.
Y es que nos honramos de -ante el probado talento de su director- de haber aprendido a disfrutar con el DCU en su penúltima cinta y ya visteis que cambiamos de opinión aún más que ellos de rumbo.
A pesar de que casi asistí en "directo" al nacimiento de Fletcher Arrowsmith -avisado por Carlos, pillé a Kurt Busiek documentándose en el Expocómic al que asistió documentándose sobre la Primera Guerra Mundial- el personaje nunca me ha llamado especialmente la atención, ni tampoco sus aventuras me han cautivado.
El trabajo de Carlos en la seri si, por supuesto, entonces y ahora, acompañado de Fontériz y Villarrubia.
Y al releerlo en la magnífica edición de Dolmen -que incluye una entrevista con Busiek a cargo del ubicuo Enrique Machuca, además de los siempre impresionantes lápices de Carlos- he de reconocer que se me ha escapado más de una lagrimita pensando que no voy a leer más cómics de mi querido amigo.
Me vino a mi ahora alocada cabeza el pasado domingo la broma que gastó Carlos cuando, en su piso de San Roque, puso en el timbre el nombre de Barry Windsor-Smith...¡y recibió una carta de un sorprendido fan del autor de Rune y Conan, alucinado con que el inglés residiese en el Campo de Gibraltar!
Aquí es otro Windsor, un bastardo nacido en Bombay, quien ayuda a Fletcher a salir de la Prisión en la que ha caído y, junto a el, instruyéndolo en la magia y los misterios de las dinastías de Reyes, alcanza finalmente las montañas, coronádas de Edelweiss, la flor alpina que representa los sueños, el coraje, y el amor eterno.
Como todas las historias que comienzan con Caídas, Cárceles y terminan en culminar Cimas, hay un profundo simbolismo espiritual.
Una solemnidad que Carlos representa con esa habilidad para el cómic histórico, la ambientación, las referencias y, como el gustaba apuntar para los que... "ya sabéis como somos", los Secretos Masónicos.
Junto a la instrucción del ahora Iniciado, me fascinaron las escenas del primer número en Londres, por la verosimilitud alternativa con la que Pacheco dotó siempre a los escenarios -aún, post-morten, los de Chirigotas-, algo imprescindible para creernos que un troll se puede tomar un café con un compañero.
La historia de Busiek, que en esta segunda entrega agranda y revoluciona el Worldbuilding de esta realidad, retrotrayendo sus divergencias hasta Atlantis -la de Arion no, la otra- acaba apuntando un enfrentamiento con las fuerzas oscuras que ansiamos ver, ya en los lápices de Jesús Merino, en quien sin duda vive, entre otros, el legado artístico de Carlos.
"Decíamos ayer..." lo importante que es que, cuando alguien defiende los Ideales de la Libertad, haya aliados que se le unan en su canto.
De siempre me ha seducido, y ahora, cada vez más The Sound of Music.
El Capitán Von Trapp y su familia concluyen tras la escena del concurso coral encerrados entre rejas -ya lo estaban, repasen la escena en que una animada novicia llega a su Mansión-, viviendo una muerte iniciática tras las tumbas del convento, y encontrando sus sueños en las cumbres austriacas. ¡Hermetismo, puro y duro!
Si en la primera ocasión en que el papá de los Hijos de su Viuda canta la canción, la malvada Elsa se percata de que está enamorado de María, en esta la esposa acude al rescate de su amado cuando, embargado por la emoción, pierde la voz.
Lo que no sabéis es que, haciéndome el listillo, sabiendo de su amor por las referencias, tras mi primera visita a San Roque, yo mismo me despedí de Carlos citando el final de esa película:
Espero que este sea el comienzo de una gran amistad...
Y el policía y el tipo con sombrero y gabardina, se perdieron en la niebla...
Las dos primeras son arte reciente para los recopilatorios, y las demás, una selección de esta serie que pareció regresar pero retrasa su retorno, esperemos que no mucho.
Y, como siempre, nuestra recomenzación de que probéis BIG BANG COMICS.