Quisiera dejar claro que en ningún modo vengo a defender las declaraciones anti-trans de Byrne, que como tantas declaraciones del autor, son polémicas e inadecuadas.
Pero lo que me llama mucho más la atención, es la absoluta INTOLERANCIA de precisamente quienes se erigen en representantes de la tolerancia.
No he visto yo ningún episodio donde lleguen a un planeta más atrasado, o con un conflicto moral con la Federación y lo bombardeen con torpedos de fotones.
La defensa de la libertad sexual, y de sus ya incontables variantes y modos de expresión, es una lucha legítima. Pero no puede ser retroactiva.
Ni hay botón mágico como para ilustrar y cambiar el parecer de otras personas para que convengan con la ideologia imperante. Ni en esta ni en ninguna otro aspecto de los marcos mentales.
No se puede pedir a un señor de 76 años es que, aún antes de que se suscitara el debate en esta última década, tenga la cabeza de una persona de 25, pedirle que haya vivido en el mismo mundo de quienes han nacido después y que su educación y sus creencias no pesen en su pensamiento y declaraciones.
Se agraba la cosa cuando Byrne además es una Leyenda Viva del cómic, y creador del primer superhéroe Marvel homosexual, cuando Heather Antos aún no había nacido.
El hombre que nos enseñó que hasta Galactus tiene un lugar en el Universo, se encuentra ahora conducido a Juicio como Reed Richards. Y no merece menos absolución.
John Byrne es un genio, pero un genio HUMANO, imperfecto, que como toda la Humanidad comete errores. Y en eso, la señorita Antos no se distingue EN ABSOLUTO de el.
John Byrne es un genio, pero un genio HUMANO, imperfecto, que como toda la Humanidad comete errores. Y en eso, la señorita Antos no se distingue EN ABSOLUTO de el.
Para más INRI, resulta que el cómic al que se ataca es de los X-Men, entronizados como defensores de las minorias perseguidas precisamente por John Byrne.
Hay aquí una profunda lección para todos los lectores y fans del autor, sobre los modernos "Centinelas" que buscan defender a un grupo -legítimamente- sin tolerar que haya personas que pueden -y por el flujo histórico y social, deben aún- pensar DIFERENTE.
Una moderna CAZA DE BRUJAS que haría sentir orgulloso al mismísimo Bolivar Trask.
Y a Magneto con el, como todos los que se creen SUPERIORES por tener una cualidad -moral- de la que los demás carecen.
Estamos seguros que tan futil es pedir a los fans que no compren Elsewhen como pretender dar lecciones de tolerancia atacando a uno de los padres de la industria en que trabajas.






















































