Su personaje de Jean-Luc Picard era, en muchos sentidos, el reverso del arrojado y conquistador Kirk de la serie original de Star Trek. Picard era frio, racional, diplomático, sensible, culto, y dirigía la enterprise como si fuera un galeón inglés del Siglo XVII.
La posterior elección como Professor-X lo convirtió ya en un icono de la cultura popular, le gano un "bromance" con Ian McKellan, para regresa posteriormente con el y sin el al teatro, su primera amor.
Stewart, igual de heróico que sus personajes, y un punto más sensible, se dedicó también profundamente a causas sociales. Una vida plena y bien vivida.
DESCANSE EN PAZ, CAPITÁN.



















































