Lo primero, celebrar ver algo nuevo de Ramón Bachs, un autor que debería estar mucho más presente en el mainstream de lo que le permiten, véase este genial estilo.
Por otro lado, vemos ya que aquí lo importante es poner a personajes dándose tortas, sin importar mucho quienes son ni de donde proceden ni si tienen algo interesante que contar (estos dos, fijo que no).
