Todos atravesamos dificultades en nuestras vidas y en algún momento las maldecimos.
Si nos comparamos, por ejemplo, con estas siamesas afroamericanas nacidas antes de la Guerra Civil, por las limitaciones, la esclavitud, el desprecio y la violencia que enfrentaron en su vida podría decirse que nos quejamos por vicio.
Pero cuando lo hacemos, no nos comparamos con otros casos peores, presentes o pasados, sino obviamente con nosotros mismos, con nuestros sueños o acaso con quienes consideramos nuestros iguales.
Contentos o no con nuestras circunstancias, la vida de las Hermanas McCoy es un ejemplo de superación y de éxito, pues nacidas esclavas, discapacitadas por la unión de sus caderas, pasaron por ser fenómeno de feria, raptadas, atacadas, prostituidas, y finalmente alcanzar el éxito y el reconocimiento por sus voces y espectáculos, llegando a convertirse en pioneras en la lucha de los derechos.
El trabajo de Mart Yuls -apasionado por esta época y personajes "freak" -aunque en este caso, los freaks son como siempre los demás- brilla en la recreación del ambiente Victoriano, recreándose en los detalles de ambiente y decoración y los diseños de los diferentes personajes.
Helio Mira, en los ratitos que le deja libre su exitosa carrera como guionista de cine y TV, crea una trama ficticia que sostiene la poco conocida y escasa biografía de este pájaro cantor, rara avis.
Citando eruditamente al Padre Ripalda, el infierno que atraviesan las siamesas tiene ocasión de compartir alguna escena y varios personajes muy bien traídos sacados del mundo de From Hell.
Alan Moore es uno de los referentes de Helio como ha de serlo de cualquier lector de cómics.
Visitamos también el mundo de las Ferias Circenses, triste destino para esta clase de personas durante demasiado tiempo.
También reconocemos un homenaje a las obras de Moore en la recreación del tono victoriano y de los extras de la aventura.
Asistimos a la pasión que ponen estos dos artistas en su trabajo en la presentación del pasado Jueves en Generación X.
Están haciendo varias más.
Como decían en los Carnivals: ¡PASEN Y VEAN!
Nuestro querido Helio Mira sigue la estupenda racha de estrenos co-guionizados por el.
En esta ocasión se trata de otro Thriller junto a la directora Belén Macías.
El argumento, que transcurre en los años 90, trata sobre el proceso de des-encubrimiento de los casos de pederastia cometidos dentro del seño de la Iglesia Católica.
Un joven adolescente aparece muerto por ahogamiento y la Comisaria María Ruiz es la encargada de investigar el caso. Contará con Luna, un veterano periodista despedido de su medio por el auge de los periódicos en internet.
Juntos comenzarán la investigación, pronto ligada a un segundo asesinato de otro chico que compartió campamentos juveniles y un misterioso tatuaje de una corona de espinas sangrante.
Pronto se descubre que los abusos están ligados a un colegio religioso, donde el director hace lo posible por entorpecer la investigación.
La película, con un misterioso -o no- asesino en serie y de temática religiosa, viene a ser una recreación de Seven.
Aunque el final es algo menos impactante, la estructura funciona a las mil maravillas, incorporándose aliados del crepuscular y espabilado periodista, informáticos de la policía y la hija de la protagonista, que tiene la edad de las víctimas.
Richard Sahagún hace un magnífico papel como uno de los profesores del colegio religioso -pamplonica, para más datos, por si aún no han reconocido la adscripción- con una impresionante verosimilitud. Aunque, por comparación con el modelo americano, la cinta desluce un tanto en el clímax.
En cualquier caso, brilla doblemente al final del segundo acto, en el que Investigadora y Periodista, con la ayuda de la primera asociación de víctimas de abuso sexuales relacionados con instituciones religiosas españolas, comenzarán a destapar la trama del colegio y con ella la de otros centros y más, gracias a la intervención de un crucial aliado que, rompiendo la conspiración de silencio inciará, como ocurrió en la realidad, el descubrimiento de los casos que se solventaban con pagos de compensación y traslado de sacerdotes.
Hay que aclarar que, a pesar de que el voto de castidad de religiosos (tan imposible de cumplir como lo sería el voto de ayuno continuo o de contener la respiración perpetuamente) es ya una invitación a toda clase de desórdenes sexuales, estadísticamente la inmensa mayoría de los abusos sexuales a menores se cometen dentro del seno de la propia familia incestuosa: Padres, Madres, Hermanos, Tíos o Tías, Amigos... y por supuesto en aquellos ámbitos de actividades extraescolares (deporte, danza, artes marciales, música, etc, etc, etc...) en donde los padres confían demasiado en el buen proceder de los profesores y tutores.
Tenemos una idea totalmente equivocada de los pederastas, como si fuesen El Vampiro de Dusseldorf, El Hombre de los Caramelos de aquella siniestra y genial película española (homenajeada en algunos de los flashbacks) o el superobeso "Funnyman" del Sandman de Gaiman.
Esto no es así. De hecho, comprueben cualquier red social de cualquier famoso o influencer y con absoluta seguridad encontrarán como en ellas se exhibe (incluso hipersexualizados antes de la pubertad) a la imagen de sus hijos incluso en sugerentes posturas.
Aquellos que explotan su imagen con vídeos promocionales no solo de juguetes y no solo contemplados por menores, son tema aparte y necesitan de una nueva legislación.
Por lo tanto, además de vigilar exhaustivamente a quienes se acercan a nuestros hijos, tenemos el deber moral de denunciar y hacer público cuando estos desgraciados hechos ocurran.
Y para mostrar un poco de coherencia aprovecho esta estupenda oportunidad que me brinda la película de Helio para revelar de que yo mismo sufrí varios intentos de abuso por parte de un sacerdote local.
Tenía por costumbre invitar a los niños de 6º de EGB de mi colegio a protagonizar el Lavatorio de los Pies. Uno de mis compañeros de clase -que, no por casualidad, en breve se precipitaría al mundo de la drogadicción- me previno en su día de que el sacerdote había realizado avances con el, lo que para mi inocencia resultaba simplemente incomprensible.
Aunque yo no fui monaguillo, acostumbraba a acompañarlo a su casa, pasando las tardes con el. En una ocasión me invitó a rezar con el sentado en su regazo, tras lo que intentó hacerme tocamientos a los que yo, afortunadamente, tuve el buen criterio de oponerme.
Más tarde, tras enseñarme un álbum ilustrado de El Libro de la Selva, me invitó a dormir la siesta en su casa. Al comentarlo en casa, mis padres me prohibieron ir... pero no seguir frecuentándolo.
Aún en otra ocasión me llevó una tarde a la finca de un conocido totalmente desierta. No pasó nada y al menos en mi esos intentos no dejaron huella notable.
Eso si, por la gamberrada que los monaguillos le hicieron al obispo tras trasladarlo a un colegio de Iberoamérica, mucho me temo que pudiera haber alguno que otro afectado. Y por supuesto, el nuevo destino no pudo ser peor elegido.
Por lo tanto, aquellos que sean padres, primero, quieran y eduquen a sus hijos en sexualidad.
Segundo, vigílenlos y supervisen sus actividades online.
Las secuelas psicológicas, físicas y espirituales del abuso o maltrato -también el psicológico- pueden ser devastadoras e inconmensurables.
No todo el mundo tiene la suerte de escapar de las garras de Shere Khan.
Los temas de conflictos paterno-filiares nos resultamente "familiares" en exceso.
Pero en este reciente estreno que aún podéis pillar en los cines, en cuyo guión participa Helio Mira -a quien conocemos tantos años que nos cuesta llamarlo solo "amigo"- los hemos disfrutado tanto admirados por el poder del arte para reflejarnos a nosotros y a nuestra sociedad como por la habilidad y mesura con que director, guionistas y creadores lo han hecho en esta cinta.
Cine negro, negrísimo, cuenta la sencilla historia de un padre, magníficamente interpretado -como lo están el resto de personajes- por Fernando Tejero que, al salir de la cárcel intenta recuperar a un hijo que, en ausencia de la figura materna, ha acabado metiéndose en líos.
O lo han metido, que en estas cosas -como nos recuerda el sermón del cura- "los pecados de los padres viven en los hijos".
Temas bíblicos y clásicos para esta película rodada en Murcia pues al protagonista también lo persigue una sombra -fatum- que parece dar al traste con todas sus iniciativas.
Su intento por recomenzar o reconducir lo que le queda de vida pronto se irá al traste por las deudas de juego de un hermano y otros eventos del pasado familiar que, sufridos por Coque, no le dejan mayor opción.
Grande también Oscar Casas a quien auguramos -si es que no la tiene ya- una carrera tan brillante como la de su hermano Mario.
Su interpretación del hijo -mecánico, fiestero, buenorro y buenazo- es uno de los muchos detalles que da verosimilitud al mundo y a la España noir en la que vivimos.
Grandes villanos rurales, de los que hacen grande al oponente.
Y poco más podemos contar sin hacer spoilers.
Vayan y véanla -yo he descubierto con gozo que las entradas de cine español valen LA MITAD que las demás- y disfruten de esta pequeña joyita donde todos y cada uno están donde tienen que estar.
Y un Padre, junto a su hijo.
Nunca es tarde para obrar y la cinta anima a corregir los errores del pasado.
El viernes de la semana pasada tuvimos en gustazo de reunirnos en Generación X un, servidor, Helio Mira y un puñado de amigos para rememorar y comentar los 75 años de Superman, y como este ha pasado de las páginas del tebeo a ser mucho más.
Yo me encargué principalmente de hacer una semblanza de su trayectoria editorial y más importantes -y olvidables- etapas mientras que Helio, con sus certeros apuntes, iba completando la historia mutimedia del personaj, principalmente animación y películas, de los dibujos de los Fleisher a la actual Man of Steel que nos aguarda.
La charla pronto evolucionó en el esperado debate donde todos los participantes pudieron aportar su parecer y demostrar la indudable pasión por el personaje.
Así, recordamos los comienzos del personaje, el "cruzado social2 de Siegel y Shuster que ahora Morrison ha querido rescatar, y como la idea inicial va dando paso, lentamente, a la aparición de los primeros "supervillanos".
La madurez de la serie se alcanzará en la Silver Age, cuando el editor Mort Weisinger y su batallón de guionistas generen toda la "mitología kriptoniana" que (algunos( conocemos hoy en día.
Un tebeo entre lo surrealista y los cuentos de hadas, que por imposible, supo reflejar la SOBREHUMANA esencia de Superman mejor que ninguno. A estos cómics ha vuelto los grandes autores, como es el caso de Morrison con su All Star.
Más tarde el cambio de editor a Schwartz supondrá el primer "reboot duro", intentando hacer al personaje más moderno y humano, pero desvirtuándolo en ese mismo proceso. Serian sus jovenes guionistas, Pasko y Bates, quienes se encargarían en años venideros de ir recuperando al Superman de la Silver Age y su fantástico mundo.
Hablamos también de la necesidad del relanzamiento post-Crisis de Byrne, y de como este con el tiempo ha quedado un tanto desvirtuado, de nuevo por eliminar demasiados aspectos que, pensados infantiles en la época, son en realidad esenciales al personaje como aprendaríamos después.
La Muerte de Superman fue también elogiada, como lo fue el esfuerzo editorial de Mike Carlin, desarrollando el mundo de Superman, sus villanos y aliados, y coordinando las diferentes series que formaron la franquicia durante su etapa.
Más adelante hubo ya de todo, desde los aciertos de Robinson al intentar recapturar el Superman de Weisinger a las continuas versiones de su origen que traería la etapa de Didio.
Y todo eso desembocó claro en el reboot New 52, con la esperanza expresada de que Superman había pasado por otras malas épocas y siempre ha vuelto: Es más grande que las modificaciones editoriales puntuales.
Helio sin duda nos encandiló a todos con sus innumerables detalles y anécdotas sobre las producciones cinematográficas de Superman.
Eso si, creo que todos estuvimos de acuerdo en que el dúo Donner/Reeve es algo que aún nos sigue fascinando y dificil de superar.
Pero será interesante debatir igualmente sobre la siguiente película.
Por lo demás encantado de conocer a nuevos amigos como los de La Fortaleza de la Soledad y El Consejo Kryptoniano.
¡Oh, y como veis, tuvimos un invitado muy especial!
Yo hice lo mismo que Morrison con el cosplayer de la Comicon, y hablé con él como si fuese realmente Superman.
Me gustaría transmitiros lo que opina sobre su versión actual en New 52, pero este es un blog para todos los públicos... ;-))
Los que lo conocimos rayando los 50, no tenemos más que reunirnos y pasar un buen rato rememorando al primer superhéroe de todos, sus luces y sus sombras, en los tebeos y fuera: animación, cine...
Tanto si eres un aficionado nuevo como conocedor enciclopédico, no puedes faltar a nuestra celebración.
Y en esta ocasión, tenemos "ponente invitado": Helio Mira, el Chico que Coleccionaba Tebeos y tomaba buena nota de todo lo que decíamos los demás.
El director y guionista me echará una mano con la parte más multimedia del personaje. ¡No os perdáis ver como nos peleamos sobre si Snyder es un iluminado o un copión!
Por si todas esas no fuesen bastantes razones, entre los asistentes se sorteará un tomo del Superman de Ferry, el autor que mejor ha sabido reflejar la grandeza de Metropolis.