Con ocasión de la nueva exposición del artista en el TATE, Moore hace un estudio psicogeográfico sobre el.
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miércoles, 25 de septiembre de 2019
domingo, 25 de marzo de 2018
DYONISUS DE RAMOS
Poquito a poquito vamos aprendiendo y comprendiendo un poquito más.
Una reciente relectura de los Evangelios al completo deja claro que el texto -copiado y mejorado por los sucesivos evangelistas, Dios no tiene razones para inspirar cuatro versiones divergentes y parciales- está bastante lejos de poder ser una crónica histórica de un personaje real.
Con la salvedad de las parábolas y los mensajes éticos, que aún se sostienen, los grandes capítulos de la "biografía" de Jesucristo está tomada prestada de otros dioses y héroes anteriores.
Es como lo que pasa ahora: Liefeld copia a Deathstroke y hace su Deadpool, y al hacerse este último más popular acaba eclipsando al original.
Los préstamos de personajes e historias entre culturas viene de lejos, desde Gilgamesh, y el que los rusos se pongan a hacer ahora pelis de superhéroes no quiere decir que las hayan inventado.
¡Pues con Jesucristo igual!
La fiesta que se celebra hoy, ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS EN JERUSALEN, aclamado por la multitud con palmas, no es más que la versión judía (o judeizante) de historias y mitos que existían ya antes.
Lo de ir montado en un burro y precedido de sus adoradores ya lo hizo el Dios griego Dioniso/Baco, que también tenía cierta relación con el vino y las celebraciones en grupo antes que Jesús.
Los tirsos, símbolos fálicos que portaban los y las Bacantes son sustituidos por el escritor evangélico por las famosas palmas que todos hemos llevado de niños, sin que nuestras mamás supiesen que agitábamos falos al paso del Dios Solar.
No hay que ser un genio para identificar a los dos borriquitos -al contrario, así se explica la extraña elección de montura- ni para incluso seguirle la pista al simbólico animal a través de Apuleyo, Shakespeare y hasta nuestro Cervantes.
Hay que reiterar que la nula historicidad de Cristo no invalida sus enseñanzas ni dice nada sobre la existencia o no de Dios, que eso es tema aparte.
Ni los Evangelios son menos "inspirados" por recoger temas anteriores, al contrario: es la PERVIVENCIA DE ESTOS SÍMBOLOS ETERNOS lo que hace a esos textos valiosos y atemporales. En según que partes, otras han envejecido MUY MAL.
Por lo demás, os animo hoy a celebrar el día a la manera de Baco, hinchándoos de torrijas con vino.
¡SALUD!
Una reciente relectura de los Evangelios al completo deja claro que el texto -copiado y mejorado por los sucesivos evangelistas, Dios no tiene razones para inspirar cuatro versiones divergentes y parciales- está bastante lejos de poder ser una crónica histórica de un personaje real.
Con la salvedad de las parábolas y los mensajes éticos, que aún se sostienen, los grandes capítulos de la "biografía" de Jesucristo está tomada prestada de otros dioses y héroes anteriores.
Es como lo que pasa ahora: Liefeld copia a Deathstroke y hace su Deadpool, y al hacerse este último más popular acaba eclipsando al original.
Los préstamos de personajes e historias entre culturas viene de lejos, desde Gilgamesh, y el que los rusos se pongan a hacer ahora pelis de superhéroes no quiere decir que las hayan inventado.
¡Pues con Jesucristo igual!
La fiesta que se celebra hoy, ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS EN JERUSALEN, aclamado por la multitud con palmas, no es más que la versión judía (o judeizante) de historias y mitos que existían ya antes.
Lo de ir montado en un burro y precedido de sus adoradores ya lo hizo el Dios griego Dioniso/Baco, que también tenía cierta relación con el vino y las celebraciones en grupo antes que Jesús.
Los tirsos, símbolos fálicos que portaban los y las Bacantes son sustituidos por el escritor evangélico por las famosas palmas que todos hemos llevado de niños, sin que nuestras mamás supiesen que agitábamos falos al paso del Dios Solar.
No hay que ser un genio para identificar a los dos borriquitos -al contrario, así se explica la extraña elección de montura- ni para incluso seguirle la pista al simbólico animal a través de Apuleyo, Shakespeare y hasta nuestro Cervantes.
Hay que reiterar que la nula historicidad de Cristo no invalida sus enseñanzas ni dice nada sobre la existencia o no de Dios, que eso es tema aparte.
Ni los Evangelios son menos "inspirados" por recoger temas anteriores, al contrario: es la PERVIVENCIA DE ESTOS SÍMBOLOS ETERNOS lo que hace a esos textos valiosos y atemporales. En según que partes, otras han envejecido MUY MAL.
Por lo demás, os animo hoy a celebrar el día a la manera de Baco, hinchándoos de torrijas con vino.
¡SALUD!
martes, 6 de marzo de 2018
ULTHAR EXTRAORDINARIO: DOCTORES DE LO OCULTO
Este número de Ulthar ya se define desde el título: ¡ES EXTRAORDINARIO!
Las aventuras de los Doctores de lo Oculto creo que aunan casi todos los temas que nos resultan caros, por eso reunirlos en un sólo e inmenso volumen es otra proeza de Alberto López que no podemos agradecer lo suficiente.
Doble atractivo para un servidor es que la mayoría de los relatos y artículos están escritos por queridos y admirados amigos reunidos aquí de una manera casi tan histórica como cuando la Justice Society se agrupó en 1940.
Cada cual aporta su conocimiento o su creatividad sobre unos personajes que quizás solo conocía de oídas pero que seguro irán incorporándose a mis favoritos comenzando por los relatos que cada cual les dedica.
Queremos destacar también algo que ya está a la vista en estas cabeceras que ilustran la reseña: el magnífico diseño de la revista y la manera en que está ilustrada, desde la portada de Miguez a las solapas que siempre devoramos lo primero.
A Alejandro Morales lo debemos nombrar primero, por que se nos pasó destacar su delicioso relato Lovecratiano - Cthulhuino, deberíamos decir- del pasado nº 3.
Aquí hace una semblanza de Carnacki, personaje que a los fans de Moore les sonara familiar por ser parte de su Liga de Extraordinarios Caballeros.
Tan fantásticos como son todos los relatos que aquí podéis ver, obra de Javier Barco, Luis Miguez o Miguel Ángel Villalobos, tengo que reconocer que para mi lo que hace impagable el volumen son los dos artículos teóricos.
Jose Luis González Martín hace un erudito y cronológico repaso de TODOS - o casi- los personajes de este género, como se influyen y van apareciendo durante los años dorados del género.
Es "breve" su esbozo por que devoramos el medio centenar de páginas que lo forman y nos quedamos con ganas de más.
Otro tanto podemos decir del escrito que Alberto dedica a los Doctores de lo Oculto españoles, fuera y dentro de la Ficción.
¡Descubrir que el mismísimo TRISTANBAKER andaba ya a principios del siglo XX exorcizando ángeles caídos por los Madriles vale ya el precio de admisión!
En Flaxman Low, decano del género, reconocemos la grave influencia SHERLOCKIANA en este tipo de aventureros sobrenaturales.
Y Luis Vigil nos traslada con un par de frases a la centroeuropa de los burgomaestres de la Hammer en unos encantadores relatos del mítico DOSSIER NEGRO rescatados para la ocasión.
¡Si, tampoco faltan Ana Colchero y el mismísimo Profesor Van Helsing, al rescate de damiselas más peligrosas que en peligro!
Podríamos seguir detallando pero ya saben como van estas cosas de las Sociedades Secretas: si rompemos el juramento de silencio nos puede caer la del pulpo (Cthulhu). Callamos pues.
El que habla no sabe, el que sabe no habla.
Ustedes...¡LEAN, INSENSATOOOOOS!
PULP FACTION, no perteneceríamos a una Sociedad Secreta que aceptase miembros como nosotros.
Las aventuras de los Doctores de lo Oculto creo que aunan casi todos los temas que nos resultan caros, por eso reunirlos en un sólo e inmenso volumen es otra proeza de Alberto López que no podemos agradecer lo suficiente.
Doble atractivo para un servidor es que la mayoría de los relatos y artículos están escritos por queridos y admirados amigos reunidos aquí de una manera casi tan histórica como cuando la Justice Society se agrupó en 1940.
Cada cual aporta su conocimiento o su creatividad sobre unos personajes que quizás solo conocía de oídas pero que seguro irán incorporándose a mis favoritos comenzando por los relatos que cada cual les dedica.
Queremos destacar también algo que ya está a la vista en estas cabeceras que ilustran la reseña: el magnífico diseño de la revista y la manera en que está ilustrada, desde la portada de Miguez a las solapas que siempre devoramos lo primero.
A Alejandro Morales lo debemos nombrar primero, por que se nos pasó destacar su delicioso relato Lovecratiano - Cthulhuino, deberíamos decir- del pasado nº 3.
Aquí hace una semblanza de Carnacki, personaje que a los fans de Moore les sonara familiar por ser parte de su Liga de Extraordinarios Caballeros.
Tan fantásticos como son todos los relatos que aquí podéis ver, obra de Javier Barco, Luis Miguez o Miguel Ángel Villalobos, tengo que reconocer que para mi lo que hace impagable el volumen son los dos artículos teóricos.
Jose Luis González Martín hace un erudito y cronológico repaso de TODOS - o casi- los personajes de este género, como se influyen y van apareciendo durante los años dorados del género.
Es "breve" su esbozo por que devoramos el medio centenar de páginas que lo forman y nos quedamos con ganas de más.
Otro tanto podemos decir del escrito que Alberto dedica a los Doctores de lo Oculto españoles, fuera y dentro de la Ficción.
¡Descubrir que el mismísimo TRISTANBAKER andaba ya a principios del siglo XX exorcizando ángeles caídos por los Madriles vale ya el precio de admisión!
En Flaxman Low, decano del género, reconocemos la grave influencia SHERLOCKIANA en este tipo de aventureros sobrenaturales.
Y Luis Vigil nos traslada con un par de frases a la centroeuropa de los burgomaestres de la Hammer en unos encantadores relatos del mítico DOSSIER NEGRO rescatados para la ocasión.
¡Si, tampoco faltan Ana Colchero y el mismísimo Profesor Van Helsing, al rescate de damiselas más peligrosas que en peligro!
Podríamos seguir detallando pero ya saben como van estas cosas de las Sociedades Secretas: si rompemos el juramento de silencio nos puede caer la del pulpo (Cthulhu). Callamos pues.
El que habla no sabe, el que sabe no habla.
Ustedes...¡LEAN, INSENSATOOOOOS!
PULP FACTION, no perteneceríamos a una Sociedad Secreta que aceptase miembros como nosotros.
martes, 20 de febrero de 2018
EL LIBRO DE LAS MENTIRAS, POR ALEISTER CROWLEY
En unas décadas el papel de Aleister Crowley en nuestra cultura ha cambiado de manera notable.
De representar un mero "mago negro", satanista y resumen de todos los vicios y perversiones ha pasado a convertirse en una figura de la cultura popular, que sin duda ha contribuido más a difundir su verdadera imagen y su lugar en la historia mucho más de lo que lo haya hecho el estudio académico, siempre parco en cuestiones heterodoxas.
Valdemar ya había rescatado alguna de sus escritos y con la aparición de este libro nos proporciona la posibilidad de leer no una sino tres obras del Frater Perdurabo que sin duda nunca habían sido editadas en castellano con tanto rigor, como ocurre con el 99% de la literatura Hermética.
Un gran ensayo de Frank G. Rubio nos introduce a la figura de Crowley y el lugar de estas obras en su biografía, centrándose en sus labores como espía y sus contactos con la diferentes sociedades secretas esotéricas de la época.
Más allá del valor de sus escritos e investigaciones espirituales, fuese el heraldo de un nuevo Eón o un drogadicto degenerado, Crowley es una figura fascinante, un personaje novelesco que con sus viajes y aventuras, sus trabajos artísticos y sus poesías ya merece un lugar quizás no en la Historia pero si en la ficción que cada vez más ensalza y recrea su figura.
Tras la lectura de sus obras, Crowley se asemeja de alguna manera a un cruce entre Oscar Wilde y Salvador Dalí, agudo y excéntrico, iluminado y profundo, en cualquier caso inolvidable y fascinante.
La primera obra que recopila este volumen es una serie de reflexiones sobre temas cabalísticos, con Crowley reflexionando sobre el significado de los Arcanos del Tarot, y luego interpretando él mismo sus aforismos de una manera no menos esotérica.
La obra muestra también que, aunque esotérica, es también literatura, y Crowley ante todo es un poeta, que lo mismo escribe sobre la gitana que conoce en su paso por la Alhambra que sobre los significados ocultos de los números.
Komx On Pax es una recopilación de diferentes textos en los que se incluyen abstrusas obras de teatro herméticas en las que Crowley vuelca -si no parodia- todo el simbolismo ceremonial de las iniciaciones en las sociedades secretas tipo Golden Dawn, o las varias que el mismo formó.
Me ha llamado especialmente la atención un texto que describe las aventuras de Crowley en los Mundos Superiores -La Inmateria de la que luego hablará su discípulo Alan Moore- como si se tratase de un cuento de hadas surrealista escrito por Lewis Carrol.
En El Equinocio de los Dioses, un Crowley más maduro, sumergido en el lenguaje y las figuras de la Mitología Egipcia preservada a través de algunos ritos masónicos, se convierte en profeta de una nueva era identificándose con los Dioses de Heliópolis, como ya hicieran los egipcios originales cuando su alma había que alcanzar el más allá siguiendo las instrucciones del Libro de la Salida al Día (Libro de los Muertos).
No tenemos (aún) conocimientos herméticos suficientes para enjuiciar si Crowley era un alto iniciado e iluminado o un farsante, charlatán y alucinado.
Pero viendo la claridad de miras que tuvo en su día al tratar los MITOS CRISTIANOS como tales, y no como historia, no dudamos que penetró en los misterios espirituales mucho más profundamente que otros hombres de su época o de la nuestra.
Tenemos que leer más de su obra y de la de tantos otros intelectuales y creadores que se interesaron en su día por estas cuestiones y cuyas intuiciones, con los continuos fracasos de nuestra civilización, esperan aún ediciones dignas, evaluaciones y respuestas.
Crowley, La Gran Bestia, no fue tan fiero como lo pintan.
De representar un mero "mago negro", satanista y resumen de todos los vicios y perversiones ha pasado a convertirse en una figura de la cultura popular, que sin duda ha contribuido más a difundir su verdadera imagen y su lugar en la historia mucho más de lo que lo haya hecho el estudio académico, siempre parco en cuestiones heterodoxas.
Valdemar ya había rescatado alguna de sus escritos y con la aparición de este libro nos proporciona la posibilidad de leer no una sino tres obras del Frater Perdurabo que sin duda nunca habían sido editadas en castellano con tanto rigor, como ocurre con el 99% de la literatura Hermética.
Un gran ensayo de Frank G. Rubio nos introduce a la figura de Crowley y el lugar de estas obras en su biografía, centrándose en sus labores como espía y sus contactos con la diferentes sociedades secretas esotéricas de la época.
Más allá del valor de sus escritos e investigaciones espirituales, fuese el heraldo de un nuevo Eón o un drogadicto degenerado, Crowley es una figura fascinante, un personaje novelesco que con sus viajes y aventuras, sus trabajos artísticos y sus poesías ya merece un lugar quizás no en la Historia pero si en la ficción que cada vez más ensalza y recrea su figura.
Tras la lectura de sus obras, Crowley se asemeja de alguna manera a un cruce entre Oscar Wilde y Salvador Dalí, agudo y excéntrico, iluminado y profundo, en cualquier caso inolvidable y fascinante.
La primera obra que recopila este volumen es una serie de reflexiones sobre temas cabalísticos, con Crowley reflexionando sobre el significado de los Arcanos del Tarot, y luego interpretando él mismo sus aforismos de una manera no menos esotérica.
La obra muestra también que, aunque esotérica, es también literatura, y Crowley ante todo es un poeta, que lo mismo escribe sobre la gitana que conoce en su paso por la Alhambra que sobre los significados ocultos de los números.
Komx On Pax es una recopilación de diferentes textos en los que se incluyen abstrusas obras de teatro herméticas en las que Crowley vuelca -si no parodia- todo el simbolismo ceremonial de las iniciaciones en las sociedades secretas tipo Golden Dawn, o las varias que el mismo formó.
Me ha llamado especialmente la atención un texto que describe las aventuras de Crowley en los Mundos Superiores -La Inmateria de la que luego hablará su discípulo Alan Moore- como si se tratase de un cuento de hadas surrealista escrito por Lewis Carrol.
En El Equinocio de los Dioses, un Crowley más maduro, sumergido en el lenguaje y las figuras de la Mitología Egipcia preservada a través de algunos ritos masónicos, se convierte en profeta de una nueva era identificándose con los Dioses de Heliópolis, como ya hicieran los egipcios originales cuando su alma había que alcanzar el más allá siguiendo las instrucciones del Libro de la Salida al Día (Libro de los Muertos).
No tenemos (aún) conocimientos herméticos suficientes para enjuiciar si Crowley era un alto iniciado e iluminado o un farsante, charlatán y alucinado.
Pero viendo la claridad de miras que tuvo en su día al tratar los MITOS CRISTIANOS como tales, y no como historia, no dudamos que penetró en los misterios espirituales mucho más profundamente que otros hombres de su época o de la nuestra.
Tenemos que leer más de su obra y de la de tantos otros intelectuales y creadores que se interesaron en su día por estas cuestiones y cuyas intuiciones, con los continuos fracasos de nuestra civilización, esperan aún ediciones dignas, evaluaciones y respuestas.
Crowley, La Gran Bestia, no fue tan fiero como lo pintan.
jueves, 11 de enero de 2018
LA LÁMPARA MÁGICA, DE RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN
De la misma manera que se nos han olvidado los Ríos, Cabos y Golfos de España, de las clases de Literatura Española en B.U.P. tan solo recuerdo la morbosa insistencia de la profesora en "el beso lascivo de La Regenta", que un monaguillo le propinaba a la protagonista.
Esa si era Mala Educación, y no la de Almodovar...
Nada en esa materia se nos hizo atractivo, y ni tan siquiera leímos el Quijote, que hemos tenido que recuperar por nuestro lado años después. ¡Ahora solo nos queda... TODO LO DEMÁS!
De la misma manera en la que los temas fantásticos, a pesar de figurar más que notablemente en muchos de nuestros grandes autores han sido obviados, desplazados e ignorados década tras década, también se nos ha privado de cualquier figura heterodoxa, sobre todo de los que ya no llegaron a ser incluidos en la obra de Menéndez y Pelayo.
Nos fascinan los Crowley, Blavatsky y Paracelsos del extranjero e ignoramos que, muy a pesar de las Inquisiciones pasadas, presentes y futuras, en España también los hemos tenido.
Por eso, el rescate por parte de La Felguera de este libro de ese proto-hipster llamado Valle-Inclán nos resulta realmente mágico más allá de su contenido.
Descubrimos con el todo un grupo de autores, intelectuales y literatos españoles que no fueron por supuesto ajenos a la fiebre de Sociedades Secretas Herméticas de final del Siglo XIX y al pensamiento sincrético de la Teosofía.
En este libro, Valle-Inclán formula su propia teoría estética en una prosa poética y espiritual donde, más allá de grimorios e invocaciones, invita a una nueva mirada sobre el mundo, a encontrar la Eternidad en cada instante, la Revelación en cada objeto, el Infinito en cada lugar.
Y lo hace inspirado por Platón, los Neoplatónicos, los Gnósticos, los Alquimistas...
De este libro se deduce que de todos era conocedor y que, sabiamente, supo ver más allá de las diferencias de todas estas enseñanzas espirituales para deducir su propio sistema, uno anclado en en el propio realismo y sobriedad española, que deja de lado todo el galimatías esotérico y charlatán de otros místicos pero que no penetra menos profundo en la mente y los corazones de los lectores que comprendan de qué está hablando.
Lo más transgresor de los episodios místicos relatados es quizás el uso de su pipa de "cáñamo índico", pero la Revelación para Valle se produce a un nivel poético, adelantándose así a las actuales teorías de Alan Moore -otro autor afortunadamente publicado por esta editorial- que unen la Magia con la Escritura y convierten a los poetas en los más altos Hierofantes.
Felicitamos y agradecemos a los editores tanto por descubrirnos estas sentencias y sus perlas de sabiduría como por descorrer el tenue velo tras el que sigue oculta la ESPAÑA MÁGICA.
Detrás del Valle que conoce la mayoría, hay otro Valle. Detrás de este mundo, hay más mundos. Y este libro es una de sus puertas.
Esa si era Mala Educación, y no la de Almodovar...
Nada en esa materia se nos hizo atractivo, y ni tan siquiera leímos el Quijote, que hemos tenido que recuperar por nuestro lado años después. ¡Ahora solo nos queda... TODO LO DEMÁS!
De la misma manera en la que los temas fantásticos, a pesar de figurar más que notablemente en muchos de nuestros grandes autores han sido obviados, desplazados e ignorados década tras década, también se nos ha privado de cualquier figura heterodoxa, sobre todo de los que ya no llegaron a ser incluidos en la obra de Menéndez y Pelayo.
Nos fascinan los Crowley, Blavatsky y Paracelsos del extranjero e ignoramos que, muy a pesar de las Inquisiciones pasadas, presentes y futuras, en España también los hemos tenido.
Por eso, el rescate por parte de La Felguera de este libro de ese proto-hipster llamado Valle-Inclán nos resulta realmente mágico más allá de su contenido.
Descubrimos con el todo un grupo de autores, intelectuales y literatos españoles que no fueron por supuesto ajenos a la fiebre de Sociedades Secretas Herméticas de final del Siglo XIX y al pensamiento sincrético de la Teosofía.
En este libro, Valle-Inclán formula su propia teoría estética en una prosa poética y espiritual donde, más allá de grimorios e invocaciones, invita a una nueva mirada sobre el mundo, a encontrar la Eternidad en cada instante, la Revelación en cada objeto, el Infinito en cada lugar.
Y lo hace inspirado por Platón, los Neoplatónicos, los Gnósticos, los Alquimistas...
De este libro se deduce que de todos era conocedor y que, sabiamente, supo ver más allá de las diferencias de todas estas enseñanzas espirituales para deducir su propio sistema, uno anclado en en el propio realismo y sobriedad española, que deja de lado todo el galimatías esotérico y charlatán de otros místicos pero que no penetra menos profundo en la mente y los corazones de los lectores que comprendan de qué está hablando.
Lo más transgresor de los episodios místicos relatados es quizás el uso de su pipa de "cáñamo índico", pero la Revelación para Valle se produce a un nivel poético, adelantándose así a las actuales teorías de Alan Moore -otro autor afortunadamente publicado por esta editorial- que unen la Magia con la Escritura y convierten a los poetas en los más altos Hierofantes.
Felicitamos y agradecemos a los editores tanto por descubrirnos estas sentencias y sus perlas de sabiduría como por descorrer el tenue velo tras el que sigue oculta la ESPAÑA MÁGICA.
Detrás del Valle que conoce la mayoría, hay otro Valle. Detrás de este mundo, hay más mundos. Y este libro es una de sus puertas.
martes, 30 de mayo de 2017
EL ANILLO DE TOLKIEN Y SU INCREÍBLE CONEXIÓN CON LA ODISEA
Perdido en una cueva de trasgos, hurgando en la oscuridad, Bilbo fue a dar con un Anillo Mágico que acabaría revelándose como la pieza de joyería más buscada de toda la Tierra Media.
De una manera similar un servidor se ha topado leyendo un libro sobre Mitos y Leyendas Españoles con otro anillo que es más bien una CADENA que une al de Tolkien con el susodicho y, a su vez, con el episodio más conocido de toda la Mitología Griega.
Se trata de los mitos que se conservan en torno al Pico Aneto, en el Pirineo Aragonés.
Una leyenda nos dice que en el Aneto habitaba un gigante y que una de sus flechas fue a matar a Atland, un misterioso encantador que habitaba en las cumbres, y que construyó un extraño palacio flotante sobre el Monte Perdido, que solo podía alcanzarse montado en un caballo alado.
Al momento, un rayo cayó del cielo fulminando al gigante, del que tan solo quedó la cordillera a la que da nombre, formada por su cuerpo caído.
Pero un segundo mito atribuido al gigante nos va a resultar doblemente familiar:
Según Jan Grau -citado en el libro Seres Míticos y personajes fantásticos españoles- la gente del pueblo catalán de Graus habla de un gigante llamado Aneto, que tiene un solo ojo en la frente, es caníbal, pastor y atrae a viajeros a su cueva para devorarlos.
Lo mismo que en las otras leyendas de cíclopes, es cegado por un pastor, al que persigue ARROJÁNDOLE UN VALIOSO ANILLO DE CARÁCTER MÁGICO, que el pastor se coloca en el dedo, lo que le obliga a cantar sin parar, permitiendo al gigante seguirlo.
El pastor, para liberarse del cíclope, se corta el dedo y lo tira al río junto al anillo, pero el gigante le dará caza y se ahogará, lo que es ilógico, pues el pastor, al cortarse el dedo, debería dejar de cantar, pues lo que seguía el gigante era la voz y no el anillo.
En otras leyendas similares, como la del Cíclope de Peña Grustán, el que canta es el anillo, con lo cual al ser cortado el dedo y seguirlo el cíclope, este muere despeñado salvándose el pastor.
No hay que ser un experto en Tolkien para reconocer fácilmente en este episodio la similitud con el encuentro entre Bilbo y Gollum, y posteriormente la capacidad de Gollum de rastrear el Anillo y a sus portadores por toda Tierra Media, aunque la "canción" ha sido sustituida por la atracción imparable que el pobre Smeagol siente por el Anillo de Poder tras usarlo durante cientos de años.
También se prefigura el fatal destino de Gollum, que seguirá el Anillo hasta su perdición en el Mount of Doom -como su propio nombre indica- y el sacrificio que tendrá que hacer Frodo, perdiendo el dedo en el que portaba el Anillo, arrebatado por la dentellada final del monstruo.
Fija también la leyenda la naturaleza del anillo como Trampa Mortal, pues su portador, pensando que se pone una joya, está en realidad revelando su posición al ciego monstruo, como si llevase un moderno GPS.
Y además la naturaleza humilde de la víctima, un pastor, y la imposibilidad de volver a separarse del Anillo una vez se inserta en el dedo, salvo automutilándose.
Los Portadores de Tolkien se lo pueden quitar, si, pero una vez lo han usado su destino queda ligado a la temible joya.
Surge inmediatamente la duda de si Tolkien conocía y adaptó el mito -bien el español, bien en alguna de sus variantes locales- o si se trata de uno de esos casos en que los arquetipos platónicos se imponen de nuevo en la imaginación del creador.
Ya casi me inclinaría por lo segundo, dado que como vemos esta leyenda española no es más que una variante del fundacional encuentro entre Polifemo y Ulises, el más famoso y recreado episodio de toda la Odisea.
Si superponemos así las aventuras de Bilbo con las de Ulises, nuevas revelaciones y simbolismos saltan a la vista.
Donde uno va acompañado por enanos, a quienes también ha de librar de peligros en varias ocasiones, Ulises ha de hacer lo propio con sus compañeros marinos.
Tanto Gollum como Polifemo son descritos como caníbales, las guaridas de ambos están cubiertas de huesos y despojos de sus víctimas.
Bilbo y Ulises han de tener muchísimo cuidado con lo que revelan sobre si mismos al monstruo, usando sus "muchos ardides" para salir libres de sus captores y hablando siempre de manera figurada para no revelar el poder de sus nombres.
Ulises emborracha y ciega al monstruo, escapando junto a sus compañeros escondido bajo los vellones de las ovejas que el pastor libera para que se alimenten.
Bilbo gana el desafío de acertijos, pero no sin que Gollum lo persiga gritándole "Bolsón, Ladrón".
En estos gritos y persecución posterior vemos también la del Cíclope, que acude a sus hermanos pidiéndoles ayuda contra NADIE y arrojando rocas a los marineros.
Sin duda, de una manera más o menos directa que esta, muchos de los otros episodios de El Hobbit tendrían, como no, un equivalente en las aventuras de Ulises de regreso a Ítaca.
Pero por si faltasen más pruebas de la filiación mítica de estos episodios, el OJO ÚNICO que caracteriza a los Cíclopes sobrevivirá como la postrera manifestación del Mal encarnado: El Ojo se Sauron.
Si los Cíclopes forjaban los rayos de Zeus en el Etna, Sauron forjó sus Anillo de Poder en el Monte del Destino.
Nada nuevo bajo el Sol, ni siquiera en la más profunda de las cavernas...
Si te gusta la Literatura Popular y la Mitología, te esperamos en PULP FACTION.
De una manera similar un servidor se ha topado leyendo un libro sobre Mitos y Leyendas Españoles con otro anillo que es más bien una CADENA que une al de Tolkien con el susodicho y, a su vez, con el episodio más conocido de toda la Mitología Griega.
Se trata de los mitos que se conservan en torno al Pico Aneto, en el Pirineo Aragonés.
Una leyenda nos dice que en el Aneto habitaba un gigante y que una de sus flechas fue a matar a Atland, un misterioso encantador que habitaba en las cumbres, y que construyó un extraño palacio flotante sobre el Monte Perdido, que solo podía alcanzarse montado en un caballo alado.
Al momento, un rayo cayó del cielo fulminando al gigante, del que tan solo quedó la cordillera a la que da nombre, formada por su cuerpo caído.
Pero un segundo mito atribuido al gigante nos va a resultar doblemente familiar:
Según Jan Grau -citado en el libro Seres Míticos y personajes fantásticos españoles- la gente del pueblo catalán de Graus habla de un gigante llamado Aneto, que tiene un solo ojo en la frente, es caníbal, pastor y atrae a viajeros a su cueva para devorarlos.
Lo mismo que en las otras leyendas de cíclopes, es cegado por un pastor, al que persigue ARROJÁNDOLE UN VALIOSO ANILLO DE CARÁCTER MÁGICO, que el pastor se coloca en el dedo, lo que le obliga a cantar sin parar, permitiendo al gigante seguirlo.
El pastor, para liberarse del cíclope, se corta el dedo y lo tira al río junto al anillo, pero el gigante le dará caza y se ahogará, lo que es ilógico, pues el pastor, al cortarse el dedo, debería dejar de cantar, pues lo que seguía el gigante era la voz y no el anillo.
En otras leyendas similares, como la del Cíclope de Peña Grustán, el que canta es el anillo, con lo cual al ser cortado el dedo y seguirlo el cíclope, este muere despeñado salvándose el pastor.
No hay que ser un experto en Tolkien para reconocer fácilmente en este episodio la similitud con el encuentro entre Bilbo y Gollum, y posteriormente la capacidad de Gollum de rastrear el Anillo y a sus portadores por toda Tierra Media, aunque la "canción" ha sido sustituida por la atracción imparable que el pobre Smeagol siente por el Anillo de Poder tras usarlo durante cientos de años.
También se prefigura el fatal destino de Gollum, que seguirá el Anillo hasta su perdición en el Mount of Doom -como su propio nombre indica- y el sacrificio que tendrá que hacer Frodo, perdiendo el dedo en el que portaba el Anillo, arrebatado por la dentellada final del monstruo.
Fija también la leyenda la naturaleza del anillo como Trampa Mortal, pues su portador, pensando que se pone una joya, está en realidad revelando su posición al ciego monstruo, como si llevase un moderno GPS.
Y además la naturaleza humilde de la víctima, un pastor, y la imposibilidad de volver a separarse del Anillo una vez se inserta en el dedo, salvo automutilándose.
Los Portadores de Tolkien se lo pueden quitar, si, pero una vez lo han usado su destino queda ligado a la temible joya.
Surge inmediatamente la duda de si Tolkien conocía y adaptó el mito -bien el español, bien en alguna de sus variantes locales- o si se trata de uno de esos casos en que los arquetipos platónicos se imponen de nuevo en la imaginación del creador.
Ya casi me inclinaría por lo segundo, dado que como vemos esta leyenda española no es más que una variante del fundacional encuentro entre Polifemo y Ulises, el más famoso y recreado episodio de toda la Odisea.
Si superponemos así las aventuras de Bilbo con las de Ulises, nuevas revelaciones y simbolismos saltan a la vista.
Donde uno va acompañado por enanos, a quienes también ha de librar de peligros en varias ocasiones, Ulises ha de hacer lo propio con sus compañeros marinos.
Tanto Gollum como Polifemo son descritos como caníbales, las guaridas de ambos están cubiertas de huesos y despojos de sus víctimas.
Bilbo y Ulises han de tener muchísimo cuidado con lo que revelan sobre si mismos al monstruo, usando sus "muchos ardides" para salir libres de sus captores y hablando siempre de manera figurada para no revelar el poder de sus nombres.
Ulises emborracha y ciega al monstruo, escapando junto a sus compañeros escondido bajo los vellones de las ovejas que el pastor libera para que se alimenten.
Bilbo gana el desafío de acertijos, pero no sin que Gollum lo persiga gritándole "Bolsón, Ladrón".
En estos gritos y persecución posterior vemos también la del Cíclope, que acude a sus hermanos pidiéndoles ayuda contra NADIE y arrojando rocas a los marineros.
Sin duda, de una manera más o menos directa que esta, muchos de los otros episodios de El Hobbit tendrían, como no, un equivalente en las aventuras de Ulises de regreso a Ítaca.
Pero por si faltasen más pruebas de la filiación mítica de estos episodios, el OJO ÚNICO que caracteriza a los Cíclopes sobrevivirá como la postrera manifestación del Mal encarnado: El Ojo se Sauron.
Si los Cíclopes forjaban los rayos de Zeus en el Etna, Sauron forjó sus Anillo de Poder en el Monte del Destino.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y en las tinieblas atarlos...
Nada nuevo bajo el Sol, ni siquiera en la más profunda de las cavernas...
Si te gusta la Literatura Popular y la Mitología, te esperamos en PULP FACTION.
jueves, 11 de mayo de 2017
XVIII ENCUENTRO ELEUSINO: UN DÍA ENTRE MIS HÉROES
Hace ya años que estoy al tanto de los encuentros esotéricos-iniciáticos-literarios que organiza Fernando Sánchez-Dragó en diferentes puntos de esa España Mágica que tan magníficamente mapeo en su Gargoris.
Por diversas circunstancias no había tenido ocasión de asistir a ninguno hasta ahora, debiendo conformarme con ver algunas de las interesantes conferencias, impartidas siempre por los mayores expertos en la materia, a través de internet.
Pero aprovechando un fin de semana libre y la cercanía del Escorial, además de mi obvia pasión por los temas heroicos y mi cercanía a casi todos los ponentes, el pasado sábado pude asistir a la jornada central de este decimoctavo encuentro, al que llegamos no sin atravesar un repentino, más que misterioso y simbólico banco de niebla que sin duda señalaba nuestra llegada al Otromundo céltico, al menos intelectualmente y por unas horas.
El profesor Antonio Piñero era sin yo saberlo uno de mis héroes personales, por su labor como editor de textos como la Biblioteca Gnóstica de Nag-Hammadi (análoga a los Rollos del Mar Muerto) o los Apócrifos del Antiguo Testamento.
Experto donde los haya en este tipo de literatura, sin embargo centró su intervención en su particular visión de un Jesús "histórico", el resultante de desprender al de los Evangelios de todo aspecto sobrenatural, construyéndolo a base de amalgamar las diferentes sentencias, que las hay, de tinte político o bélico.
No obstante, creer en ese Jesús que ambicionaba realmente ser el Rey de los Judíos y terminó con su carrera en la cruz no requiere ni un ápice menos de imaginación que el más popular Hijo del Dios Absoluto que muere y resucita. Por no decir que hace caso omiso a ese pequeño detalle de "MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO...".
David Hernández de la Fuente, de quien ya hemos hablado en este blog, ilustró el mito de Orfeo como Héroe Chamánico, puente con el Mundo de los Muertos y conocedor de las Melodías del Universo.
Comentando la asimilación de su figura a la de Cristo en el arte pudimos llegar a descubrir hasta el origen del motivo de la llaga crística en el costado como una adaptación de la representación de la Muerte de Orfeo a mano de unas Bacantes armadas con largos tirsos.
El encuentro se celebró muy oportunamente en la Casa de Ejercicios Espirituales San José, una preciosa residencia de cuyos tranquilos jardines tuvimos ocasión de disfrutar.
Allí, tras la comida en hermandad, departimos con algunos de nuestros nuevos compañeros de búsqueda a los que esperamos poder encontrar de nuevo en próximas ediciones y eventos de temática similar.
Ya por la tarde Alicia Mariño se centró en glosar la figura del Héroe en la Literatura Fantástica, y el papel de esta como heredera de los Antiguos Mitos, que por supuesto no eran en realidad otra cosa que eso, Literatura Fantástica.
Por último, nuestro querido Luis Alberto de Cuenca glosó la figura del Héroe en la Épica, sus excelencias morales y físicas, las de sus armas y sus caballos, rescatando así de entre aquellas nieblas que también nosotros habíamos atravesado a los héroes célticos que navegaban entre inmortales islas de ensueño.
Faltó, lo apuntó Dragó, hablar a fondo de los Héroes del Cómic, y entre ellos los ahora hiperpopulares Superhéroes. ¡Esperamos poder hacerlo en futuras convocatorias!
Agradecemos a la Organización, los Ponentes y demás compañeros asistentes el habernos acogido en esta Misteriosa Congregación.
Por diversas circunstancias no había tenido ocasión de asistir a ninguno hasta ahora, debiendo conformarme con ver algunas de las interesantes conferencias, impartidas siempre por los mayores expertos en la materia, a través de internet.
Pero aprovechando un fin de semana libre y la cercanía del Escorial, además de mi obvia pasión por los temas heroicos y mi cercanía a casi todos los ponentes, el pasado sábado pude asistir a la jornada central de este decimoctavo encuentro, al que llegamos no sin atravesar un repentino, más que misterioso y simbólico banco de niebla que sin duda señalaba nuestra llegada al Otromundo céltico, al menos intelectualmente y por unas horas.
El profesor Antonio Piñero era sin yo saberlo uno de mis héroes personales, por su labor como editor de textos como la Biblioteca Gnóstica de Nag-Hammadi (análoga a los Rollos del Mar Muerto) o los Apócrifos del Antiguo Testamento.
Experto donde los haya en este tipo de literatura, sin embargo centró su intervención en su particular visión de un Jesús "histórico", el resultante de desprender al de los Evangelios de todo aspecto sobrenatural, construyéndolo a base de amalgamar las diferentes sentencias, que las hay, de tinte político o bélico.
No obstante, creer en ese Jesús que ambicionaba realmente ser el Rey de los Judíos y terminó con su carrera en la cruz no requiere ni un ápice menos de imaginación que el más popular Hijo del Dios Absoluto que muere y resucita. Por no decir que hace caso omiso a ese pequeño detalle de "MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO...".
David Hernández de la Fuente, de quien ya hemos hablado en este blog, ilustró el mito de Orfeo como Héroe Chamánico, puente con el Mundo de los Muertos y conocedor de las Melodías del Universo.
Comentando la asimilación de su figura a la de Cristo en el arte pudimos llegar a descubrir hasta el origen del motivo de la llaga crística en el costado como una adaptación de la representación de la Muerte de Orfeo a mano de unas Bacantes armadas con largos tirsos.
El encuentro se celebró muy oportunamente en la Casa de Ejercicios Espirituales San José, una preciosa residencia de cuyos tranquilos jardines tuvimos ocasión de disfrutar.
Allí, tras la comida en hermandad, departimos con algunos de nuestros nuevos compañeros de búsqueda a los que esperamos poder encontrar de nuevo en próximas ediciones y eventos de temática similar.
Ya por la tarde Alicia Mariño se centró en glosar la figura del Héroe en la Literatura Fantástica, y el papel de esta como heredera de los Antiguos Mitos, que por supuesto no eran en realidad otra cosa que eso, Literatura Fantástica.
Por último, nuestro querido Luis Alberto de Cuenca glosó la figura del Héroe en la Épica, sus excelencias morales y físicas, las de sus armas y sus caballos, rescatando así de entre aquellas nieblas que también nosotros habíamos atravesado a los héroes célticos que navegaban entre inmortales islas de ensueño.
Faltó, lo apuntó Dragó, hablar a fondo de los Héroes del Cómic, y entre ellos los ahora hiperpopulares Superhéroes. ¡Esperamos poder hacerlo en futuras convocatorias!
Agradecemos a la Organización, los Ponentes y demás compañeros asistentes el habernos acogido en esta Misteriosa Congregación.
martes, 27 de diciembre de 2016
A TRAVÉS DEL PORTAL DE LA LLAVE DE PLATA, POR H.P. LOVECRAFT
La secuela a La Llave de Plata se originó por la pasión de uno de los fans de Lovecraft, E. Hoffman Price, por saber como continuaba la historia de Randolph Carter, perdido en las Tierras del Sueño.
Es el quien escribe la primera versión del argumento, que luego Lovecraft extiende y recrea a su gusto, dejando prácticamente nada.
Hoffman era versado en Neoplatonismo, Hermetismo y Esoterismo, e incluyó estos ideales dentro de la historia.
Se confirma así mi teoría, que hemos mantenido en todos estos comentarios, de que Lovecraft no era en absoluto ajeno a estas filosofías, que están al fondo de su obra y que además obviamente se relacionó con otras personas de este tipo de círculos.
El propio Lovecraft confirma en el cuento que las historias que escribía su sosias Randolph Carter eran un reflejo de sus vivencias mágicas y espirituales, obviamente deformadas y diluidas al ficcionarlas.
El texto mezcla magia, sueños y ciencia-ficción como es natural en el autor. Pero sobre los viajes planetarios y las eras olvidadas sobresale la odisea espiritual, el viaje astral, el éxtasis místico en que el personaje acaba desencarnado y fundido, atravesando los diferentes niveles de la creación, con el Absoluto, reconociendo su verdadera naturaleza como una chispa de ese todo divino.
Encarnaciones y reencarnaciones en todo tipo de seres y planetas a lo largo de la Eternidad y un regreso a una de ellas que va mal y en la que el personaje queda atrapado y conviviendo con su otro yo en un cuerpo alienígena.
La idea del cuerpo como cárcel y de la Conciencia prisionera de pasiones o motivos psicológicos ajenos a ella están a la base de las mencionadas creencias espirituales.
Quizás desilusionado con su carrera y la tibia acogida de los relatos del Ciclo Onírico Lovecraft no parecía ya interesado en el personaje y sus aventuras.
Pero al menos lo estuvo lo suficiente para escribir este postrer capítulo para recalcar, como lo hizo Tolkien en Smith of Wooton Maior, que esta LLAVE es la que abre los misterios de su obra.
Es el quien escribe la primera versión del argumento, que luego Lovecraft extiende y recrea a su gusto, dejando prácticamente nada.
Hoffman era versado en Neoplatonismo, Hermetismo y Esoterismo, e incluyó estos ideales dentro de la historia.
Se confirma así mi teoría, que hemos mantenido en todos estos comentarios, de que Lovecraft no era en absoluto ajeno a estas filosofías, que están al fondo de su obra y que además obviamente se relacionó con otras personas de este tipo de círculos.
El propio Lovecraft confirma en el cuento que las historias que escribía su sosias Randolph Carter eran un reflejo de sus vivencias mágicas y espirituales, obviamente deformadas y diluidas al ficcionarlas.
El texto mezcla magia, sueños y ciencia-ficción como es natural en el autor. Pero sobre los viajes planetarios y las eras olvidadas sobresale la odisea espiritual, el viaje astral, el éxtasis místico en que el personaje acaba desencarnado y fundido, atravesando los diferentes niveles de la creación, con el Absoluto, reconociendo su verdadera naturaleza como una chispa de ese todo divino.
Encarnaciones y reencarnaciones en todo tipo de seres y planetas a lo largo de la Eternidad y un regreso a una de ellas que va mal y en la que el personaje queda atrapado y conviviendo con su otro yo en un cuerpo alienígena.
La idea del cuerpo como cárcel y de la Conciencia prisionera de pasiones o motivos psicológicos ajenos a ella están a la base de las mencionadas creencias espirituales.
Quizás desilusionado con su carrera y la tibia acogida de los relatos del Ciclo Onírico Lovecraft no parecía ya interesado en el personaje y sus aventuras.
Pero al menos lo estuvo lo suficiente para escribir este postrer capítulo para recalcar, como lo hizo Tolkien en Smith of Wooton Maior, que esta LLAVE es la que abre los misterios de su obra.
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