lunes, 19 de abril de 2010

GEOFF JOHNS: DEL DÍA MÁS BRILLANTE, A LA NOCHE MÁS OSCURA

"Cría fama y échate a dormir" es un refrán que ciertamente se puede aplicar bastante bien a muchos autores de comics. Y no es algo que dependa de ellos; hay ciertamente una curiosísima tendencia a elevar a los altares a los creadores de comics con una sorprendete facilidad.

Supongo que es culpa de la mediocridad imperante en el medio: En cuanto alguien escribe número y medio legible, lo tenemos ya canonizado y con su particular grupo de fans dedicandole "novenas". No digamos ya cuando la máquina de marketing de las compañias se pone en funcionamiento...



Pero si bajamos a la realidad, creo que es lógico en la vida de cualquier artista que exista una diferencia de calidad entre diferentes proyectos. Aunque si uno lee según que declaraciones los creadores de comics se presentan como una "élite" de seres sobrenaturales, tengo para mi que deben ser humanos también, y por lo tanto sujetos a fallos y aciertos creativos. Destacar en una serie o con un enfoque no va a convertir a nadie en una panacéa, un Rey Midas que convierta en oro todo lo que toque.

Todo esto para hablar un poquito de Geoff Johns, de quien soy fan y seguidor de su trabajo desde que lo descubrí en su deliciosa serie Stars and STRIPE. Una envidiable ocasión de velar las armas creativas con un personaje propio, secundario, ligado a la vez a una mítica dinastía comiquera como era la de los Starman, con un genial dibujo del añorado Lee Moder y cortado en definitiva a medida del talento de su autor. Hasta el personaje de Courtney está basada en la difunta hermana menor de Johns, que falleciese en un accidente aéreo.



Desde el comienzo queda clara la devoción del autor por los personajes clásicos, de la Edad De Oro, que conforman el tapiz de fondo de esta costumbrista mirada al superhéroe a través de una típica adolescente americana. Johns pasea a su creación por el Universo DC y va añadiendo a su mundo lo que más le gusta de cada aspecto. Blue Valley, Hogar de Wally West, los Siete Soldados de la Victoria, Shiv, heredera del Rey Dragón... Todos ellos se hacen contemporáneos a través de los ojos de su rebelde protagonista. Por no hablar de crear algo interesante a partir de una idea tan sosa como el Star Spangled Kid original...



Pero si hay una obra por la que alabar el trabajo de Johns -junto a su certero colaborador Scott Kolins- es su larga etapa en Flash. Ambos consiguen imprimir un "impulso" renovado al personaje, a los escenarios, a los secundarios y a los villanos. Así, llevan a cabo magníficamente la "ilusión de cambio", en la que todo se renueva para que todo siga igual. A destacar su nueva concepción de Keystone City como la Detroit del Universo DC, la creación de toda una nueva generación de "Rogues" que añadir a la galería de enemigos de Flash, así como un detenido examen de la psicología detrás de la Rogues Gallery original. Johns consigue destacar en un título que Mark Waid había echo suyo, convirtiéndolo en modelo de toda una renovación de los superhéroes.



Así Johns hace parecer nuevo lo viejo, añade nuevos horizontes, introduce todo un nuevo cast de secundarios y crea tramas a largo plazo que al final acaban dando espectacular fruto, como es la creación del nuevo Zoom a partir del "profiler" Hunter Zolomon.



Las viejas amenazas, a menudo desfasadas y hasta ridículas, regresan creando verdadera sensación de peligro, como es el caso de Gorilla Grood. Johns desarrolla el mundo de Flash introduciendo la prision de Iron Heights, que no deja de ser una copia del Arkham Asylum, pero que va a suponer un nuevo misterioso escenario habitado por impresionantes supervillanos, tantos que ni en su larguísima etapa llegará a explorarlos todos.



Pero como decimos, Johns es humano, y la serie va a resentirse bastante de la marcha de Kolins, cayendo en una cierta redundancia y previsibilidad durante el "encore" con Howard Porter.



La otra serie que considero un triunfo del autor es Hawkman. Recuperado mediante un poco elaborado DEUS EX MACHINA en JSA, Johns sigue en esta serie los presupuestos asentados por James Robinson, co-escritor, pero ciertamente sabe utilizar toda la mística del origen de Hawkman, sus vidas anteriores, sus aventuras arqueológicas, sus visitas a otros mundos y civilizaciones perdidas, sus relaciones con otros personajes de DC como Green Arrow o Doctor Fate...



Como en Flash, si el trabajo de Johns brilla es gracias al artista, en este caso Rags Morales. Por desgracia, esta versión de Hawkman ha sido echada a perder por DC, aunque Johns acaba de usar un nuevo Deus Ex Machina para recuperar a los personajes y con ellos algo de legado thanagariano cuya ausencia es quizás el talón de Aquiles de su versión del Prodigio Alado.



Con los tres comics que hemos nombrado, el curriculum de un escritor no puede ser más satisfactorio, efectivo y brillante. Sin embargo, Johns ha sido mucho más prolífico, y ya dice el otro refrán que "quien mucho habla, mucho yerra". Su recuperación de entre los muertos de Hal Jordan no puede ser más insultante para la inteligencia: Jordan no era malo, ¡¡estaba poseído!! Recurso de culebrón tipo "Santa Bárbara". Hasta hoy en día no se ha dado la más mínima razón para el por qué de la etapa de Jordan como el Espectro, que en REBIRTH es exorcizado "por arte de magia" en el más inconveniente de los momentos. Para tener a su disposición toda la mitología de los Green Lantern Corps, todo el Universo DC, REBIRTH es una obra miope, mero decreto editorial dividido en viñetas horrorosas por Ethan Van Scyver, supuesto artista estrella con unas CLAMOROSAS CARENCIAS ARTÍSTICAS en anatomía, perspectiva, diseño de página...



Johns tropieza dos veces en la misma piedra y desaprovecha totalmente la presencia de Pacheco como dibujante del relanzado título. En lugar de usar la capacidad del artista para dibujar hordas de alienígenas en mundos fantásticos, se pasa tres números con aviones y un Manhunter que no computa bien..



A partir de ahí la serie de Green Lantern (también la de los Corps) van a caer en la SOBREEXPLOTACIÓN MIOPE de la famosa historia de Alan Moore sobre la muerte de Abin Sur. Lo que era un "horizonte inexplicado", una batalla mítica al final de los tiempos que hubiese servido de background de mil y una historias se convierte machaconamente en el único tema al que dedicar 7200 personajes anillados por todo el Universo. De repente, ni los enemigos terrestres de Hal Jordan regresan para molestarlo ni se produce ni una sola emergencia en todo su sector (desde su regreso no lo hemos visto visitar ni un solo mundo alienígena en el sector que tiene asignado. Ni a él ni a Steward).



Aunque la serie hay que seguirla por las proezas artísticas de Ivan Reis, la profecía de "La Noche Más Oscura" es un tema que ya aburre, sobre todo si tenemos en cuenta que en GL tenemos una serie con la que explorar, no solo todo el universo sino toda la historia del universo DC. La idea de los siete corps de colorines se ha vuelto repetitiva y comercial, una manera de vender camisetas, anillo y juguetes. Tras la existencia de Siniestro y su anillo amarillo y el Zafiro Estelar, no es muy difícil postular la existencia de otras cuatro energías en el universo. De ahí a, como hace Johns, hacer que todas las energías sean controladas por Corps de personajes relacionados con los Guardianes, hay una diferencia.



La caracterización de los Guardianes como miopes egoistas conspiradores tiranos es algo que me resulta absolutamente repulsivo, además de haberse hecho ya ad nauseam.
Los Guardianes son los jedi, pero los de la primera trilogía, no los de la segunda. Son la versión fantacientífica de Dios, y parece que sus inmortales vidas solo sirven para cometer error tras error y ser manipulados por todo el que anda para alante.



Apoyado de nuevo en el trabajo original de James Robinson y David Goyer, Johns ha realizado un gran trabajo a la hora de establecer a la JSA dentro del moderno Universo DC, teniendo en cuenta que la franquicia ha sido descarta en varias ocasiones por obsoleta y anticuada.

Pero siendo conocedor de la historia del grupo, es quizás demasiado fiel a esta. No deja en su trabajo de representar a la JSA como un grupo con más pasado que futuro, fallando en evocar, como por ejemplo hace Robinson, la imponente reverencia que estos personajes encarnan.



Pocas sorpresas hay en esta serie: si les ataca un misterioso enemigo, no cabe duda que será Vandal Savage, Solomon Grundy o Per Degaton. Fin. Johns no sabe ampliar el scope de la serie para englobar otros aspectos del Universo DC. Y falla terriblemente al diferenciar y caracterizar a los protagonistas, que no pasan de ser un uniforme y un poder, nunca personas reales. ¿Qué sabemos, tras tantos años de Flash, salvo que se llama Jay Garrick? ¿Cual es la vida de Alan Scott cuando cuelga la capa y el anillo...? El peso del trabajo de Johns está en el argumento y las referencias a antiguos personajes que sus fieles le van a aplaudir como triunfos, pero entre eso y un buen guión media un abismo.



Particularmente vergonzosa ha sido su colaboración con Alex Ross en la saga The Kingdom. Un argumento alargado e interrumpido, donde acaba no pasando nada. Y ha llenado a la JSA de un montón de nuevos personajes anodinos, de nuevo no más que un poder y un traje, desprestigiando así la pertenecia a tan augusta institución. Por no hablar de que no hay manera de caracterizar a tanto personaje en una sola serie, de ahí que el siguiente guionista se haya librado inmediatamente de los nuevos "ALL STARS".



Otro de sus trabajos mediocres, ya lo comentamos, es Teen Titans, donde si bien sabe reutilizar los conceptos clásicos de la serie, falla a la hora de caracterizar a los personajes y desarrollar nuevos escenarios como hicieron los creadores en su día.



Por último, no olvidemos el trabajo de Johns como guionista de Infinite Crisis, una miniserie que, veinte años después, genera odiosas comparaciones con la versión original. A pesar de las lógicas ingerencias editoriales, Johns fracasa miserablemente en crear un argumento conexo, donde Wolfman triunfó. El uso de los personajes de la primera Crisis, Alex Luthor, Superboy Prime y Superman de Tierra-2 mancilla para siempre su perfecta memoria. Decir que actuan fuera de caracterización es decir poco.



Luego están ideas como los puñetazos-cambia-continuidad de Superboy, los héroes que viajan al espacio para nada, los supervillanos que, dejando todas sus insalvables diferencias de lado, atacan todos unidos, etc, etc, etc... Sólo el hecho de que Johns ose recuperar a ese personaje "radiactivo" que es Superboy Prime en su proyecto de la Legión es un firme indicador de que no es tan brillante como sus seguidores quisieran. Pero ciertamente, la falta generalizada de talento, acaba convirtiendo al tuerto en el Rey.



Su trabajo de relanzador de franquicias y realizador de eventos, que lleva a la página los edictos editoriales, como en el caso de las resurreciones de Blakest Night, estarán mucho mejor llevadas desde su nuevo cargo editorial, trabajo que le cae mucho más apropiado que el de guionista propiamente dicho.

Esperemos que sea capaz de llevar las riendas del Universo DC que el ha remozado de manera coherente y esperemos que haya grandes guionistas que sepan plasmar sus ideas y direcciones.

domingo, 18 de abril de 2010

NOVEDADES MARVEL DE LA CONVENCIÓN DE CHICAGO

SHADOWLANDS es una miniserie spin-off del Daredevil de Diggle y que supone la primera ocasión en que Wacker, el editor, va a trabajar con personajes más allá de Spidey y DD. Como esté tan certero como con estos, es algo muy importante a seguir.



AVENGERS: The Children's Crusade, una nueva maxiserie que se une a la franquicia que se va a comer a DC con patatas. Los Young Avengers a la búsqueda de la Bruja Escarlata. Yo estoy deseando ver como explican como sus supuestos hijos, a pesar de nacer un lustro después que Franklin Richards, aparecen cinco años mayores que él... ¿Magia...? ;-))



Y Christos Gage se une a Alex Ross para traer de vuelta a ¡¡los INVASORES!! Todos conmigo: "OK AXIS, HERE WE COME!!"

sábado, 17 de abril de 2010

EL RETORNO DE JAMES ROBINSON

Al César lo que es del César, uno de los pocos logros positivos de la Era Didio ha sido recuperar a James Robinson como guionista de comics, al que habíamos perdido años ha en favor de la industria cinematográfica. Ahora se ha convertido, con Morrison y Johns, en uno de los pilares de la editorial.



Dicho retorno tuvo lugar durante la etapa "One Year Later" de Batman, que representaba las nuevas y "optimistas" versiones del Cruzado Enmascarado y Robin en una compleja trama de villanos en la que lo destacaba, como es sello en la obra de Robinson, era el rescate de personajes olvidados, en este caso el detective privado Jason Bard.



De ahí paso a escribir Superman tras la marcha de Busiek, en lo que ha sido una larga etapa de desiguales logros.



En este caso el personaje rescatado ha sido Atlas, una especie de hércules mítico que Kirby creó en un único especial para luego abandonar. Robinson lo integra en el Universo DC, uno de los muchos personajes envueltos en la trama del Proyecto 7734.



Quizás muchos lectores no se hayan percatado de que la inspiración para los personajes de su etapa en Superman se haya en los que compartían el título Action Comics con él. Así, el nuevo Zatara se instalará como mago en Metropolis huyendo de la competencia de su famosa prima. Vigilante resucitará como sheriff de un misterioso pueblo fronterizo lleno de supervillanos y Congo Bill/Congorilla pasará a integrar la JLA. Como saben los fans de Robinson, Mr. América ya fué tratado por el autor intensamente en su miniserie The Golden Age.



Sin duda los planes de Robinson se vieron alterados por la marcha de Superman a New Krypton, recordemos que se supo de una fuerte discusión entre Didio y él que finalmente acabó con la permanencia (al menos hasta la llegada de JMS) de Robinson en los títulos. Pero el guionista hizo de la carencia virtud y, eliminado Superman, decidió centrarse en sus secundarios, como son Mon-El y Guardian, el personaje de Kirby que este mismo recuperó durante su etapa en Jimmy Olsen y que viene a ser un Capitán América de DC.



El trabajo de Robinson con Mon-El y compañía comparte en parte el tono reflexivo y "romántico" de su tratamiento de Starman, y en ese sentido no podemos terner queja. Si se echa de menos que completase sus planes para estudiar la composición de Metropolis como ciudad ficticia, que había intentado convertir en algo tan real como su Opal City pero que finalmente queda solamente apuntado en algunos pasajes. No obstante, nos quedan estas magníficas portadas de Andrew Robinson, frecuente colaborador de su tocayo.



Digámoslo ya: En el nuevo trabajo de Robinson se echa de menos una fuerte mano editorial como en su día fue Archie Goodwin para Starman. Su etapa en Superman ha sido torpedeada por un horrible baile de MALOS dibujantes. Pero además, detalles como que Mon-El se pasase casi toda ella con el horrible uniforme de calzones largos de los años '50 solo señala una inmensa miopía editorial a la hora de lanzar a este personaje al protagonismo. Aquí tenemos su rediseñado uniforme en una portada realizada por el madrileño CAFU, que también dibujó el complemente dedicado al Capitán Atom, relacionado también con toda esta saga.



Se adivina que la idea de New Krypton ha sido algo impuesto al autor, por que él se hubiese molestado en diversificar las reacciones de toda una raza de seres superpoderosos, que sin embargo actuan convenientemente como en Fuenteovejuna, todos a una.



En New Krypton Robinson se encarga de colar las referencias al Krypton weisingeriano, sean las montañas de diamante o los dinosaurios telépatas, y de preparar las visitas de los demás alienígenas (GLC, Thanagarianos, Adam Strange, Jemm of Saturn...) mientras que un Rucka totalmente fuera de su elemento lleva el peso de la trama, quedandose al final en un quiero y no puedo.



Si nos queda este magnífico homenaje de Frank a la película de Donner: Kal-El enjuiciado como los Criminales de la Zona Fantasma.



Por lo demás, la larga trama de Robinson que une al Guardián con la Policía Científica esta llena de ocultas referencias que, como en Starman, sólo cobrarán sentido una vez concluida la saga. Su etapa requiere de al menos una relectura para apreciar, de nuevo como en Starman, la temprana planificación.



Pasando a comentar su trabajo para JL: Cry for Justice hay que destacar de nuevo la horrible planificación editorial de Didio que no solo destripa el final de la aventura antes de que lo veamos publicado, sino que al final requiere dibujantes de complemento para poder sacar el final en una fecha más o menos decente, aunque tres meses posterior a la llegada de Robinson al título principal. Algo así en un proyecto pintado (y más caro) como este es un sacrilegio.

Es esta una mirada de conjunto de Robinson sobre el Universo DC, donde de nuevo introduce a sus personajes fetiche Congorilla y Starman/Mikael y donde ha sido el encargado de SALVAR TODAS LAS CIUDADES FICTICIAS DE DC. Didio, con su habitual estilo necrofilo/psicópata, pensaba que Robinson LAS DESTRUYESE TODAS MENOS METROPOLIS Y GOTHAM POR QUE LAS CONSIDERABAN DEMASIADO GENÉRICAS. Robinson, representante del sentido común, ha preferido conservarlas e irlas caracterizando poco a poco. ¡Este Didio es mucho peor que una ola de anti-materia, señores!



Pasando por último a su trabajo en JLA, parece que Robinson ha sido víctima de nuevo de una horrible planificación editorial, abarcando más de lo que puede apretar. No sólo ha tenido que despedir a la mitad de los personajes anunciados como miembros casi antes de que apareciesen, sino que, sintiéndolo mucho como fan suyo que soy, creo que no acaba de encontrar el tono de la serie, abundando los monólogos introspectivos que sin duda están fuera de lugar en un título "WIDESCREEN" como JLA. Sus contínuas referencias a la Historia del Universo DC, que conoce y ama, hacen que sus historias tengan mucho más que ver con el enfoque de series clásicas como la JSA que con la ciencia-ficción espacial que es el scope correcto para la Liga.



No obstante es pronto para juzgar. Precisamente el cross-over JLA/JSA centrado en el retorno de jade y las energías del Starheart puede ser su ocasión de poner su sello en la serie. Ha puesto ciertamente el listón muy alto al anunciar que Jenny-Lynn Hayden, Jade, se va a convertir en su próximo JACK KNIGHT...



Lo que si ha sido todo un placer leer ha sido su trabajo para el Starman #81, aún más cuando ha anunciado que volverá a su personaje Shade en una próxima miniserie. Ahí se ve sin dudas que quien tuvo, retuvo.



Mientras, los lectores españoles sigue esperando que Planeta encuentre el momento de lanzar los tomos que recopilan Starman, esa obra cumbre de los superhéroes en los '90 que la mayoria aún ignora por estos lares. Esperemos que la llegada de Robinson a JLA sea suficiente revulsivo. ¡Ahora o nunca!

viernes, 16 de abril de 2010

KEN LASHEY HA DESPERTADO...

Parece ser que no hay mal artista que cien años dure... Ken Lashey, como nuestro queridísimo Don Kramer, ha sido uno de esos artistas fatales tras cuyo paso no volvía a crecer la hierba.



Veterano de Excalibur, famoso por destrozar parte del Rising Stars de JMS, incapaz de distinguir en una escena a tres de sus personajes por que todos eran rubios y no usaban sus poderes, Lashey fue el encargado del fallido relanzamiento de Flash/Bart Allen. Revíselo bajo su responsabilidad quien se atreva...



Pues bien, señores, donde dije digo, digo diego: Vengo de la librería de ojear el tomo de "Nueva Pantera Negra" y me he quedado pasmado con el cambio del tal Lashey.



Han desaparecido la ausencia de fondos, la horrible composición, las caras acartonadas, los fallos en la anatomía...



Pero la sorpresa no solo acaba ahí, Ken Lashey por fín a aprendido a dibujar, pero es que además dibuja como...



...¡BRIAN HITCH! ¡EN SERIO! Quizás no se aprecie lo suficiente en estas páginas que he rescatado de internet, pero probad a ojear el tomo de Panini y lo comprobareis. ¡Viva la probeta que pario a los clones!



Esperemos que este cambio sea debido a alguna clase de virus muy contagioso. Y que lo pille Don Kramer el primero. No se vosotros, pero yo me maravillo ante el mecanismo que, tras años de páginas infames, permite a los artistas semejante florecer, una completa comprensión de su labor, cual ciencia infusa. Será la Inmateria.

jueves, 15 de abril de 2010

LEE+KIRBY, LEE VS. KIRBY

¿Cual era la relación creativa entre Stan Lee y Jack Kirby...? Este es uno de los misterios sin resolver que Kirby y la -convenientemente- inexistente memoria de Lee se han llevado ya a la tumba...



Pero dejando los chistes aparte, algo podemos inferir de sus propios trabajos publicados, tanto en conjunto como en solitario.



Por ejemplo, cualquiera que conozca el origen de los 4F y el de los Challengers of the Unknow sabrá inferir que ambos provienen en un 99% de la cabeza de Jack Kirby, debido a las semejanzas entre las series.



Aquí los tenemos por ejemplo, reducidos de tamaño, como los 4F cuando fueron miniaturizados por el Dr. Doom, y en manos de un niño alienígena que en Fantastic Four se manifestaría bajo la forma de "L'Enfant Terrible". Magos, alquimistas, razas inmortales, todo había sido creado ya por Kirby en esta serie anterior a su llegada a Marvel.



Jack Kirby, seguramente mediante una discusíón inicial en la que informaba a Lee de sus ideas, dibujaba páginas tras páginas y hasta anotaba en los márgenes el posible diálogo o una descripción de lo que estaba pasando. ¿Qué es entonces lo que hacía Stan Lee...?



Pues Stan Lee, editaba. Esto es, haciendo poco caso de lo que Kirby había escrito DIALOGABA de pe a pa todo el comic, como un pastelero que adorna con merengue una tarta ya rellenada de exquisitos ingredientes.



Como podemos comprobar aún es sus más recientes trabajos, Lee sobresale en el arte de dialogar y hasta cierto punto lo considera una habilidad y un arte independiente de la creación del plot, pero no menos necesario para el éxito de un comic. Es ese el trabajo de un "WRITER", poner palabras en la boca de los protagonistas, añadir ese nivel extra de significado, que es el primero penetrado por el lector, y el definitivo, el que da el SENTIDO la historia.



Existen incluso una serie de artículos en el Kirbycollector llamados "El fallo al comunicar" que estudian las libertades que Lee se tomó a la hora de variar el argumento de una historia a partir de lo que Kirby le había indicado, si contribuyó o no a mejorar el total.



Sin embargo, como todas las cosas importantes, no echaremos de menos la dirección editorial de Lee hasta que deje de estar allí... En el momento, en torno a la saga de Galactus, en el que Kirby adquiere más libertad para crear sus propios argumentos e historias, cosas raras comienzan a pasar. De hecho, a Galactus lo vencen los 4F a mitad de número, y Kirby, ni corto ni perezoso inicia la siguiente trama, para dejarla colgada al termino del mismo. Y así con los demás.



"El Rey" era un puro flujo inagotable de ideas, un torrente arrolador, y Lee era la presa que lo contenía y sacaba de él la energía y los mejores resultados. Dejado a su albedrio, el atropello de ideas puede ser demoledor. Una muestra de como Lee complementó con su prosa a la perfección las creaciones de Lee es el propio Silver Surfer. Salido como Atenea completamente armado de la mente de Kirby -como todo lo demás-, fué Lee el que terminó de crear al personaje a través de sus póéticos diálogos, que lo representaban como un ser absolutamente alienígena y diferente a los comunes mortales.



Cuando Kirby intentó que el relámpago golpease dos veces en el mismo sitio, lo que obtuvo es el ho-rri-ble Black Racer. La distancia entre ambos personajes, lo que separa al poético y popular Surfer del olvidado Racer es el trabajo de Stan Lee, ya que Kirby, aunque era capaz de escribir, en ocasiones no lograba ni ser medianamenente conexo argumentalmente. El también, dibujaba primero sin planificación y luego insertaba diálogos sin mucho sentido y sin ninguna virtud literaria...



Kirby se abstuvo de incorporar a nuevos personajes en su etapa final en Marvel, guardando sus creaciones para lo que luego sería su Cuarto Mundo. Obtuvo de DC la capacidad de ser guionista y su propio editor, pero por desgracia, no obtuvo a la vez la habilidad para realizar un buen trabajo.



Los personajes del Cuarto Mundo son por supuesto tan potentes como sus creaciones para Marvel, aún más inspiradas y originales si cabe, pero por desgracia son presentadas sin orden ni concierto, sin un desarrollo lógico tanto de sus historias y posibilidades como su mítico pasado, que solo será atisbado.



Kirby fué quizás la primera víctima del orgullo de creador que se permite ignorar los comics de la editorial en que trabaja. Pidió relanzar la serie menos vendida, Jimmy Olsen, sin por supuesto tener idea alguna del universo peculiar de Superman. Incapaz de ligar sus creaciones a las ya existentes en el Universo DC, causaría que los lectores no sintiesen gran interés por seguir cuatro nuevas series de más que variable calidad... A partir de la existencia del Universo Marvel que el mismo había creado, los lectores demandaban una creciente interactuación de los personajes Marvel y DC, lo que Kirby nunca llevó a cabo, y aún hoy en dia sus New Gods han sido exiliados a un universo alternativo, véase el nulo papel que juegan en realidad en el Universo DC...



Lo cual no es óbice para Kirby no expresase allí algunas de sus más profundas ideas, como es el mosáico momento del descubrimiento de High Father del monolito del mundo de los Antiguos Dioses, su conexión con la mística Fuente, o las preguntas que Metron le hace en sus apariciones a un Scott Free abandonado en Apokolips sobre su identidad, y que a nuestros lectores le resultarán familiares: "¿Quien es Scott Free...?"



¿Que hubiera sido del Cuarto Mundo si Kirby hubiese permanecido junto Lee? Es natural que el Creador Sin Límite no pudiese soportar al Hombre de Empresa y Bufón Mayor del Reino. Pero no cabe duda de que los perdedores hemos sido todos los lectores.



Y las ideas del Cuarto Mundo sigue ahí, en germen, durmiendo el sueño de los justos, esperando que el Monolito flameé de nuevo con "Kirby Krackle" y un escritor a la altura de Lee escriba un nuevo...GÉNESIS...