jueves, 29 de junio de 2023

INDIANA JONES & EL DIAL DEL DESTINO: NO SE PUEDE DAR MARCHA ATRÁS A LAS AGUJAS DE UN RELOJ

No hemos estado nunca en Disneyland -ni creo que vayamos a estarlo, todas las cosas tienen su edad, y en la nuestra no existía ni la de París- pero si tenemos que resumir la experiencia del visionado de esta película es lo más parecido a montarse en una de esas atracciones temáticas a lo "Piratas del Caribe" -de las antiguas, con animatrónicos y ojos rojos que se encienden en la oscuridad- y pretender que está viviendo uno una aventura " de verdad". 

 Si tienes más de cinco años, no va a funcionar. Y si tienes cincuenta...
   

"Indiana Jones & las Tres Persecuciones Fusiladas" hubiese sido un título mucho más adecuado. 

 La película tiene todo lo de Indiana Jones (lucha en el tren, persecución en el laberíntico zoco, puente que se rompe, serpientes -acuáticas-, subterráneos con bichos, tumbas que las destapas y ahí tienes el Mcguffin -falta que expliquen por qué un ingeniero se va a enterrar con su mayor creación asumiendo que su tumba sobrevivirá hasta que llegue el "Tomb Raider" de turno a rescatarlo-) pero...SIN INDIANA JONES.
   

Un guión que parece hecho también por un matemático que ha trasladado "piedra a piedra" un castillo -y sus tapices- para reconstruirlo (en un parque temático, nos tememos). 

Por lo demás, terriblemente poco original, vago hasta la molicie, sin un solo personaje, escena, frase, fanservice u homenaje memorable.
    

¿Otra vez Nazis? ¿En los años 70? ¿Otra vez un profesor enloquecido por su descubrimiento? ¿Otra vez un aliado que traiciona? ¿Otra vez un tema de Ciencia-Ficción -viajes en el tiempo-, cuando en las "tres buenas" todos los poderes sobrenaturales son de origen divino...? 

 ¿Un profesor de Matemáticas consigue una Máquina del Tiempo y no se le ocurre otra cosa que matar a Hitler...? Se debió hacer daño en la cabeza con el golpe del flashback... 

 Y todavía no nos podemos creer que Mangold haya soltado a Indiana en medio de un acontecimiento histórico y no haya ni un triste cameo de famoso. 

¿Que opinaría Hitchcock de hacer una película en "Suiza" sin "quesos" ni "relojes de cuco"?
   

El que la decena de espectadores que estábamos en la sesión -si el cine no se muere, con estrenos de estos lo rematan- solo hayan esbozado una tímida carcajada con el puñetazo de Helena -"que calienta, pero no cocina", dejando al pobre Indy más castrado que Henry Sr. haciendo las veces de Amfortas- es la prueba del algodón de que a pesar del título y el marketing NO ES UNA PELI DE INDIANA JONES. 

 Las pelis de Indiana Jones son divertidas. Y esta, entre otras salidas de tono, tiene tres asesinatos a sangre fría.
   

Y es que, si tenemos que destilar la esencia del personaje, es esa: Hacer frente a los más malvados sin perder por un momento la sonrisa e ironía. 

Ese optimismo contagioso por el que salimos del cine entusiasmados -busquen el significado original...en griego. 

El Mal -háganme caso, lo se de primera mano- no tiene sentido del humor. Y por eso pierden. Siempre.
 
La obsesión marcha un único camino, a la perdición, y para hacer humor hay que entender al menos un doble sentido. O más.
    

No nos extraña que el pobre John Williams se haya jubilado con esta cinta, por que si uno pone una mínima atención a INDIANA JONES MARCH, el tema principal del personaje comprobará con música que es imposible de encajar en cualesquiera de las escenas de este re-re-re-refrito. 

A lo mejor no fue pensada para que la protagonizase un... viejo aviador que no sabe aterrizar -ustedes me dirán para que quiere Indiana un sidekick piloto escapado de la peli de animación Luca.

Mal van las cosas cuando Harrison Ford es mucho más entretenido y gracioso en sus entrevistas que interpretando a su personaje. 

 Y no, queridos, ustedes no tenían más ganas de otra peli de Jones que nosotros, ni les gusta más el personaje. Si la han disfrutado, eso que se llevan por los 10 euritos.
   

Tenemos que decirlo:¡A ver, Antonio, que si a nosotros nos dicen de salir en una peli de Indiana también hubiéramos dicho que si! 

Pero por la profundidad del personaje de Banderas se puede medir perfectamente el resto de la película. Y no, no nos referimos a la marina. 

A lo mejor, en vez de camellos, su personaje robaba chanquetes... pero se deben haber quedado las escenas en la sala de des-montaje.
   

Lo de "déjame aquí en Siracusa, que yo me quiero morir ya" debe haberse rodado en los más recientes re-shoots, y es Ford quien habla, recordándonos como, prácticamente, se tiró el solito encima de la espada de Kylo Ren para evitarse mayores disgustos. 

 Ese no es nuestro Indiana. 

 Cuando se supo que la peli iba sobre viajes temporales, quisimos imaginar que, puestos a hace refrito, mandarían al personaje a su propio pasado, a lo Avengers Endgame, rebooteandose de paso a si mismo.

Al fin y al cabo, el título menciona el Des-ti-no. Será por que rimaba con Dial...
Todo esto para decir, queridos Indianáfilos, que no hagan más vamos intentos por regresar a su infancia: No va a volver y es -literalmente- pueril y dañino permanecer en ella. 

Nosotros hemos salido de la sala convencidísimos de que no necesitamos ver más películas de Indiana Jones... ¡por que nosotros somos Indiana Jones! 

 
Ahí esta la magia y universalidad del personaje: Lo hemos interiorizado. Particularmente en lo que toca a reconocer cuando no haría ni diría eso. 

 No solo -como su papá- encontramos claves escondidas en textos medievales y clásicos, sino que reunimos camellos, rescatamos padres ausentes, nos protegen hermandades secretas, interrumpimos holocaustos humanos, liberamos niños esclavos, desciframos letras que marcan el lugar, desenmascaramos falsos filántropos, y tenemos varios autógrafos del líder de los Ejércitos de la Oscuridad que marchan sobre la Tierra.   

Creemos firmemente que La Pluma es más Poderosa que la Espada y Conocemos el Camino.

¡¿Que película, ni película...?! ¡Supérame eso, Disney!

PS: Lo sentimos Nietzche, pero a lo único que decimos DA CAPO, es a esto: ¡Arriba Maestro!


1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por la crítica, más dinero que nos ahorramos en la manía de Disney de continuar sagas cerradas hace décadas.
Que desastre de gente, no fallan en fallar.