Me encuentro con esta imagen clásica de los New Mutants, por Sal Buscema y Bob McLeod, y me ha recordado un tema muy, muy candente a tratar del que ya creo que discutimos algo.
Vemos que, de repente, parece haberse hecho universal la imposibilidad de que un dibujante sea capaz de terminar siquiera ya 20 páginas al mes.
Evidentemente, ha habido un increíble progreso en cuanto a la calidad de las páginas que se producen. El dibujo a lápiz se ha vuelto muchísimo más detallado y rico.
No en todas partes, pero al menos entre los mayores artistas.
Pero la principal razón de que todo sean problemas a la hora de producir páginas a un ritmo racional es, como siempre, EDITORIAL.
Ha cambiado TOTALMENTE el paradigma de producción: Como vemos, con anterioridad abundaban dibujantes a lápiz cuya labor era realizar BREAKDOWNS, bocetos que solo encajaban la acción, repartían el plot -por que entonces eran plots,no guiones detallados viñeta a viñeta, más difícil todavía- y poco más.
Era la labor del ENTINTADOR/FINISHER/EMBELLISHER tomar eso y convertirlo en una página finalizada, con todos sus detalles, sus negros, etc... Véase la muestra.
Este método permitía que autores como Buscema, de exquisita narrativa, escupieran páginas que producían sin dudar, para que otros autores, quizás no tan hábiles narrando, no perdiesen tiempo calculando como iban a afrontar una página.
Actualmente, el problema es doble.
Claro está que las páginas " a lo Buscema" no son ya válidas, y la planificación requiere muchísimo más tiempo y esmero. Nadie discute eso.
Pero es que una vez realizado ese TRABAJO DE DIBUJANTE A LÁPIZ, los lapiceros actuales no se conforman con ubicar el dibujo, sino que siguen terminándolo AD INFINITUM.
Unos, para que el lápiz se reproduzca directamente sin entintar, otros, para escanearlo y "quemar" el lápiz para que que parezca entintado. Algunos, por no fiarse del entintador, otros por cobrar más por las páginas que ellos mismos entintan. Luego están los que lo hacen todo por ordenador, y como no tienen originales que vender, quieren cobrar ya el montante completo de la página... Y no nos olvidemos de los que realizan un lápiz previo y luego lo CALCAN todo en la mesa de luz, cuando sería el entitador y no ellos los que deberían repasar esos detallistas trazos ya más que finiquitados.
Los "Bob McLeod" de nuestro tiempo se han enseñoreado, y convencen a todos los editores sin criterios para que les dejen hacer las páginas ellos solitos, a lo Juan Palomo, aunque tarden cuatro días para cada una.
Y tampoco es que se les pueda criticar, por que entre los dibujantes (normalmente, los del montón, los de relleno) que si deben dejar su trabajo para ser repasado por entintadores, los resultados acostumbran a ser NEFASTOS. No hace falta irnos tan lejos, ya vimos el DESTROZO que le hicieron a Pacheco en Ultimate Avengers.
Con lo cual la peña se acojona y vuelven a meter más y más y más lápiz, en un intento de que los entintadores "no se pierdan" al repasar. Que da igual, por que el que no sabe, no sabe...
No hay buenos entintadores en la actualidad, no hay "finishers", que sean, como el Merino del título, grandes dibujantes por si mismos.
Creo que la historia del medio, de Kirby/Sinnott a esta parte, demuestra que los mejores resultados se han obtenido con la colaboración de DOS ARTISTAS, uno de los lápices, y uno de las tintas.
Son como siempre los editores los que deben saber PARAR a los lapiceros en el momento correcto, como decía Pacheco, cuando han descubierto, como mecánicos, cual es la "tuerca" que hay que apretar; y luego, saber encontrar a quien le de las vueltas necesarias, a quien sepa coger una página que no esté HIPERDETALLADA, y darle ese detalle con las tintas.
Se tiene que regresar a un reparto más LÓGICO del trabajo, que quienes son excelentes en plantear las páginas, las planteen...¡¡PERO NADA MÁS!!
Y quienes son menos excelentes en plantearlas reciban el testigo ya en marcha y aprovechen la "ventaja" que ese impulso inicial le da, el que ya todo está resuelto en el papel, para poder dedicarse a perfeccionarlo y enriquecerlo.
Ni que decir tiene que, repartido equitativamente el trabajo entre dos, se tardaría como la mitad de lo que ahora se tarda-
Por que un editor que deje al criterio del artista cuando una página está completada es prisionero de la subjetividad y jamás podrá publicar sus cómics a tiempo.
Esto es una industria, y una página debe ser COMPLETADA Y ABANDONADA por el dibujante a las ocho horas de trabajo. O a las doce, si es que sale en ella la Legión de Superhéroes al completo.
Pero claro, vivimos en un mundo donde el 98% de los artistas se tiran las primeras ocho horas solo mirando cual es el uniforme actual de Bouncing Boy, y aún les quedan los otros 29 legionarios... Luego, no nos salen las cuentas.
Quizás, pues, he de corregirme: Faltan Merinos, y faltan Pachecos.