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jueves, 30 de enero de 2025

GUARDIANS OF THE GALAXY, BY MARK BROOKS

Terminada la saga de Gunn, estos personajes han desaparecido del Universo Marvel prácticamente, aunque vuelvan siempre, claro.
    









viernes, 20 de diciembre de 2024

GUARDIANS OF THE GALAXY, DISEÑOS

Graciosas versiones de muchos de los personajes cósmicos de Marvel que, actualmente, han pasado a un segundo plano.

jueves, 1 de febrero de 2024

OBJETIVO KREE, POR STUART MOORE: AVENGERS VS. GUARDIANS OF THE GALAXY EN EL MUNDO DE MARVEL: CRISIS PROTOCOLS

De la misma manera que los fans de los cómics de superhéroes -los dos o tres que creo que van quedando- no alcanzan ya ni a descubrir cuantas portadas alternativas tiene un número, las empresas como Marvel usan a sus personajes de una manera multimedia de la que en muchos casos permanecemos ignorantes.


El hecho de adaptar a los superhéroes -un género eminentemente visual- a las novelas tiene sus raíces en los años 70, donde aparecieron algunas, de dispar resultado, que ahora supongo son piezas de coleccionista. 

A partir de los noventa, con el auge del mencionado enfoque multimedia, vuelven a abundar, bien adaptaciones de grandes eventos o aventuras concretas, bien siendo originales.


En este caso, se riza el rizo, pues la novela trancurre específicamente dentro del mundo desarollado para un juego de mesa, Marvel: Crisis Protocols, con esas figuritas que años atrás irrumpieron con fuerza. 



 Con Ms. Marvel, Iron Man y otros Vengadores del cine como protagonistas, a ellos se unen también tanto los Guardianes de la Galaxia como los Kree, y algunas sorprendentes estrellas invitadas, con lo cual el producto refiere claro al reciente cine y TV de Marvel Studios.
     

El escritor es Stuart Moore, antiguo editor de Vertigo y posteriormente encargado precisamente de la línea de novelas de la editorial Marvel, por lo tanto un producto de sólida calidad.


Como hemos contado docenas de veces, nos iniciamos con la lectura de la serie de Los Vengadores en la legendaria Saga de Korvac y cualquier team-up de dos grupos siempre nos llama la atención como algo muy especial.

Muchos más conocerán el team-up de estos grupos en la versión cinematográfica en Infinity War. Aquí tenemos una nueva ocasión para disfrutar de estos encuentros, sin George Pérez pero con acción y misterio a raudales.

jueves, 4 de mayo de 2023

GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL. 3: EL LARGO ADIÓS

Pensábamos comenzar evocando la genialidad de Jack Kirby cuando, basándose en el Doctor Moreau de Wells, los valores de la Tabla Redonda, los films de la Hammer y el ubicuo Mito de la Caída crease en las páginas de Thor al High Evolutionary y sus New Men, que acabarían, gracias a su peculiar Lucifer, Man-Beast, siendo demasiado parecidos a los "Old Men", nosotros mismos. 

O recordando como Gil Kane y Roy Thomas recuperarían el concepto dentro de la serie de Warlock, convirtiendo a este en el nuevo Mesías de la edénica Contra-Tierra, pasado por el entonces -los setenta- popular Jesucristo Superstar.
Pero conviene dejar la erudición comiquera para los You Tubers, por que lo cierto es que la película de James Gunn versiona muy a la ligera dichas historias y escenarios, no más que un lejano decorado para lo que el quiere contar. 

 En este caso, lo que quiere contar es el origen de Rocket Racoon, certeramente reconvertido en una de las criaturas a las que el Evolucionario dotó de inteligencia. 

Una película -la de Rocket- contada a base de flashback dentro de otra película -la de los Guardianes investigando dichos orígenes- lo cual explica EN PARTE la duración de dos horas y media que a muchos -perdón, a pocos, la sala estaba vacía- se nos ha hecho interminable.
Gunn es un magnífico escritor de personajes, aunque, con la salvedad de Rocket, poco o nada añade a la ya definidísima personalidad de los miembros del grupo. 

Más de lo mismo, la película será disfrutada por los fans de las anteriores y denostada por quienes no le acaben de encontrar la gracia, más allá de las piruetas en los diálogos de sus muy disfuncionales protagonistas. 

En Gunn el TEMA es lo fundamental, y argumento, escenario, personajes y hasta el goffer están al servicio del mismo. 

De la misma manera que uno puede desear leer aventuras de Green Lantern sin los temas sociales de O'Neil, ya se ha demostrado en suficientes cintas que hay otras maneras más equilibradas de tratar el lado cósmico del Universo Marvel sin tanto sermoncete y un poco más de épica.
No es que los temas no sean sinceros, emotivos, relevantes o profundos: la experimentación animal, los horrores de una Ciencia sin Ética, la importancia de la Amistad, aprender a respetar la Personalidad ajena y sus evoluciones, los conflictos Paterno-filiales o hasta el misterio de si una Criatura puede ser más perfecta que su Creador (en tanto imaginamos un mundo más justo que en el que vivimos, pareciera que si).
   
Pero todo ello acaba siendo demasiada medicina con las gotas justas de azúcar -que cantaba Mary Poppins-. 

Muy poco de Marvel, menos de sus tebeos, la mejor manera de ejemplificarlo quizás sea ese Warlock que tan bien interpreta Will Poulter acorde a los designios del director, pero que solo el color dorado tiene en común con nuestro añorado Adam.
Gunn concluye las historias de sus protagonistas, pero de manera totalmente independiente, y aunque deja la puerta abierta a un nuevo ciclo de historias, nos tenemos que de producirse poco van a continuar su visión. 

 Con dos horas y media, la película hubiese merecido más la pena introduciendo, que se yo, a los Eternos, a Thor o cualquier otro desarrollo. 

Incluso en las escenas post-créditos, algunas de las más olvidables de la productora.
   
Igualmente, el Evolucionario es perfecto como némesis de Rocket, pero extremadamente desfigurado -en más de un sentido- con respecto al de los tebeos. 

Gunn parece usar la técnica de "Tierra Quemada" -en más de un sentido- y poco o nada de lo que el ha tocado se va a poder reutilizar. 

 Aunque en el mundo cíclico de los superhéroes todo y todos retornan.
   
La cinta nos deja pues aún mayores dudas sobre hasta que punto su enfoque podrá aplicarse a personajes DC, mucho más icónicos y épicos que estos recientes y secundarios de Marvel, y más allá diversificarse en las diferentes tonalidades que requiere el amplio universo de la competencia. 

O dicho de otra manera, para que nos entiendan: No nos gustaría nada llegar al mundo alternativo del Multiverso DC de Tierra-2 y encontrarnos una Justice Society formada por cabras y cerdos humanoides.
    
Pudiera ser que se nos atragante tanto BWA-HA-HA-HA-HA... 

 Pero esa, como la del futuro de esta franquicia en Marvel más allá de Gunn, es una historia para otro momento que ya contaremos en otra ocasión.
PS: Para nosotros, el mayor hallazgo de la cinta, es el acento de rusa de la perra Cosmo.
       

viernes, 3 de febrero de 2023

CONCIENCIA CÓSMICA: EL UNIVERSO MARVEL ESPACIAL POR EL EQUIPO DE SALA DE PELIGRO

Ahora que, ante un poco convincente plan de James Gunn para DC, uno se vuelve a preguntar "¿Como lo ha hecho Marvel Studios...?" pues la respuesta sencilla es: Con Kevin Feige y todos los grandes tebeos que se ha leído de esta editorial. 

Nacido en los años 60, dirigida por Stan Lee, contratando a genios como Kirby o Ditko, y con una estructura que se fue formando principalmente por autores jóvenes que ya eran fans, los cómics Marvel supusieron una revolución creativa sobre todo en temas y en la profundidad, realismo y relevancia con que se tocaron. 

Desde entonces, DC Comics ha ido "corriendo detrás", y con la salvedad de la etapa de los 80 -Jenette Kahn es la "Jim Shooter" de DC-, con el "hurto" de autores a Marvel y la Brithis Invasion, todavía no la ha pillado.


Este ameno, documentado, completo y en ocasiones agudo librito repasa en cuatro apartados la evolución de ese universo en lo que atañe a los llamados personajes CÓSMICOS, esto es, espaciales/extraterrestres o el propio panteón mitológico de esos dioses cósmicos arquetípicos que encarnan las propias fuerzas que rigen ese universo. 

Aunque ninguno de los colaboradores desmerece en su labor, aprovecho para congratularme de que sea mi querido, admirado, erudito y viejo amigo Enrique Machuca el que abra fuego encargándose de la Edad de Plata Marveliana y los primeros trabajos de Jack Kirby -lo de citar la versión de los hechos de Stan Lee se lo perdonamos, por que su contribución es indudable y -tras un reciente repaso que hice a sus FF- invaluable, pero aún así, inexacta, parcial y caduca.
   

Machuca se admira de que el Universo Marvel ofrezca respuestas sobre los orígenes del Universo a las que ni la Ciencia ha llegado ni seguramente le corresponde llegar -tratando siempre de los COMO y nunca de los POR QUÉ, pregunta que es la que nos hace humanos-. 

 Bien, esa es la labor de la ficción y de la moderna mitología ESPACIAL -ahora ya mundial-, que es lo que siempre han sido estos cómics, nuevas versiones de antiguos relatos.
   

Estabamos leyendonos "la ficha" de Machuca -los tebeos los tenemos bien estudiados-, cuando el siguiente capítulo, por Sergio Aguirre, tiene un enfoque biográfico sobre el heredero de Kirby, Jim Starlin -homenajeado por este en la figura de Pip El Troll y su puro, cosa que o no sabíamos hasta ahora o no recordábamos. 

 Y tan completito es el artículo que arranca comentando su primer trabajo en el DOCTOR WEIRD, personaje de fanzines en los 70 que Starlin dibujó sobre guiones del mismísimo G.R.R.Martin. 

Para este pastiche de Mr. Justice/The Spectre, Martin creó toda una mitología infernal que a penas tuvo ocasión de explorar.
   

Pero lo curioso es que -lo crease Martin o trabajase sobre ideas de Starlin- es que es en estas historias -recopiladas luego por su actual propietario, Big Bang Comics, y homenajeadas en esta ilustración de Joan Vives, con quien un servidor prepara una aventura que reescribe el origen del personaje- donde se ensayan toda esa nueva mitología griega pasada por lo cósmico, con la aparición de unas "Fatas", una Valkiria, etc... 

 No solo Starlin se "llevó" el diseño de Weird para incorporarlo a su Drax, sino que este mismo es el que está a a base de la apariencia y poderes de La Vision, de D'Spayre y aún más tarde de Demon Hunter y Devil Slayer, los personajes de Buckler. Seminal, que se dice.

 

Sergio continua con los trabajos de Starlin en Captain Marvel y Warlock, las mejores historias como guionista, totalmente inspiradas -no sabemos por cuales de las drogas que tomaba- y que superan con mucho a la diluida versión fílmica de Thanos.
    

¡Por cierto, me acuerdo ahora que se os puede haber pasado hablar de Darklon the Mystic (Pacific), que forma parte de este universo e incluso reaparecería luego, convenientemente disfrazado, en la Infinity Watch.
   

La Odisea de la Metamorfosis, zenith artístico del autor junto a las novelas gráficas de Dreadstar y The Price, privaron ya al universo Marvel de su "segundo Jack Kirby" y son lectura obligada para fans de este autor.
   

Pedro Monje es el encargado de hacer un análisis concienzudo de ese hito que fue La Muerte del Capitán Marvel, una novela gráfica que me marcó y de la que tuve ocasión de discutir con Starlin, para decirle que, a pesar de la maestria en la ejecución y la muerte por cancer de su padre, yo no creía que los héroes tuviesen un final tan siniestro. 

 Y aún hoy en día, resucitaría a Mar-Vell -ya lo hizo Ross, y no se nombra- en un pis pas. ¡Total, a lo hace toda su familia, para eso, mejor el original!

 

Cubiertas también están las más famosas aventuras de Thanos y su troupe: la Trilogía de Sagas del Infinito, que todos en los 90 devoramos -como hacíamos aún con casi cualquier cómic.
     

No obstante, la cosa acabó siendo cargante, y por más que a mi me fascinasen personaje como Warlock, lo acabé abandonando por aquel entonces.
       

Aventuras como The End, Infnity Abyss y los primeros números de Thanos recuerdo haberlos disfrutado hasta cierto punto, pero me indignó el truco de Starlin anulando la presencia del verdadero Thanos en media docena de proyectos cruciales escritos por otros autores. 

Englehart hizo otro tanto con Mantis (es a quien le copió el truco). ¡Imagínense que cada guionista hiciese algo similar! ¡Adios al Universo Marvel!
     

De la tanda final de novelas gráficas, realizadas al alimón con Alan Davis, tengo aún la duradera impresión de que mejor que no hubiesen existido. 

Poco hay en ellas memorable, salvo lo gráfico. Y Starlin le dio una docena de vueltas de más a sus personajes y conceptos, aislados ya en cualquier caso del resto del Universo Marvel.

Por último, Íñigo Rodriguez se ocupa del postrer renacimiento de esa línea, ya bajo la égida de los Guardianes de la Galaxia como grupo principal y aglutinador. 

Comics que podemos decir que hemos leído y olvidado. No fuimos nunca y persistimos sin ser fans de Abnnet & Lanning. Si de sus eficientes agentes. 


 Y, hablando de olvidos, Iñigo atribuye la llegada de Star-Lord a la Universo Marvel a Giffen, cuando en realidad fue la muy meritoria labor de Pacheco y Marin en su miniserie de los Inhumanos.

Especializado en cine Marvel, incluye en su apartado un comentario de las películas de estos personajes, cuya conclusion esperamos ansiosos poder disfrutar, dentro de que la visión de Gunn del apartado cósmico del MCU no coincide con nuestros gustos personales.
     

Como viene a decir su artículo, la explotación de estos personajes en docenas de series y miniseries ha contrinuido por desgracia a su vulgarización y, aunque acaban de anunciar su retorno, no gozan ya ni del álito intelectual de las historias de Starlin, ni tampoco de las intuiciones místicas de Jack Kirby.
 
Aunque no anime a seguir leyendo cómics de la franquicia, recomendamos efusivamente este libro a todos los que quieran descubrir los orígenes en los cómics de la Saga del Infinito cinematográfica, así como muchos de los desarrollos de la Fase 4. 

 Y por supuesto, quienes como yo ya hayan leído repetidamente esos cómics, tienen en esta lectura interesantísimas reflexiones y razón para repasarlos una vez mas, lo cual es INFINITAMENTE más enriquecedor que leer cualquiera de los actuales.

martes, 5 de julio de 2022

THOR LOVE & THUNDER: ¿QUE QUIEREN LOS VILLANOS...?

(NO CONTIENE SPOILERS)

El Dios griego Dionisos tiene un pequeño pero hilarante cameo en la película. 

Las celebraciones en torno a el fueron el comienzo del género de la Comedia, primero con las Sátiras -protagonizadas por esas silvestres criaturas- y posteriormente por otras obras que ofrecieron versiones hasta de las figuras más notorias del panteón griego, en parte por que este ya comenzaba a desmitificarse, esto eso, sus relatos eran contemplados con otros ojos que destacaban sus muy humanos fallos. 

Es natural, los mitos hablan en realidad de los hombres, por que de los Dioses, de existir, nada se sabe.
   

Aunque es la épica su género natural, entre tanta batalla, muerte, tragedia y destino, hacía falta resaltar a un personaje fundamental en todos esos relatos: El Trickster, el Tramposo, el que con un leve toque que nadie percibe modifica finalmente la aventura, alcanzando el final feliz. El chiste supremo, claro en el que Dios se ríe del Mal. 

Loki, por supuesto, es ese tipo de personaje.
   

En su segundo film para Marvel Waititi logra una singular mezcla de épica -por que al fin al cabo son dioses- y comedia. 

Uno puede argumentar que es absolutamente diferente del tono de los cómics clásicos de Thor, e incluso preferir este -ahí están los cómics para quien los quiera-. 

Pero si sabe dejar atrás los prejuicios y se mete en el juego que propone el director logrará no solo el placer de reírse sino muchas y muy importantes lecciones cruciales siempre, más en nuestros días.
   

La primera es reflexionar que dioses hemos creado para nosotros, en qué manera comprendemos la divinidad: eso dice mucho de nosotros. 

Gorr el Matadioses va a tener la mala suerte de cruzarse con unos dioses no demasiado misántropos, y además les va a pedir que intervengan -en contra de lo que nos cuenta la tradición de los milagros, yo al menos no percibo mucha intervención divina en nuestra realidad, si a caso, del lado contrario-. 

Sin embargo, como bien mostraba el Hércules de Disney, los Dioses están alejados, en otra esfera e incapaces de intervenir, salvo a través de nosotros, claro, y a través de los juegos de dominó que ellos mismos pusieron en marcha.
   

La película valora también el amor, con sus ventajas e inconvenientes, realizando yo creo una justa, plausible y sobre todo significativa adaptación de la etapa de Jane Foster como Thor. 

Ella también busca que los dioses la ayuden, pero terminará descubriendo que su verdadero poder es arreglar los malentendidos del pasado y usar la vida que le queda para ayudar a los demás.

Thor por su parte, como casi la totalidad de los humanos, encuentra que la vida no transcurre exactamente como esperaba, y hará lo necesario para ir adaptándose a ella. 


La aparición de Zeus es una genialidad que entronca directamente con aquellas comedias griegas: Fanfarrón, iracundo, egoísta y hablando con un acento griego como si se tratase de un paisano o mafioso de esas islas. 

Esa parodia solo sirve para resaltar en la figura de los protagonistas en qué consiste la verdadera divinidad y el heroísmo.
   

Algún agujerillo de guion perdonable hay, ya que son los Dioses los que presentan de la nada el verdadero objetivo del villano; será debido a su omnisciencia. 

 Un paso más para tramar el Universo Marvel en la que será la más cósmica de sus etapas hasta la fecha.


Al final, y en esto el director es quizás muy original, inaugurando una nueva etapa en los superhéroes, al villano no lo detendrán con mamporros sino símplemente razonando y alcanzando su corazón.

Hay un momento muy especial en el que Thor homenajea al personaje del que es pastiche, el Captain Marvel de Fawcett, y que nos recuerda que, por más que los adultos disfrutemos y aprendamos mucho con estas cintas, el género de superhéroes fue creado para niños y así debe permanecer en su núcleo.

Las catástrofes que acosan a los asgardianos hablan ya de un futuro renacer de la franquicia, pero a Hemsworth aún le quedan algunas aventuras y prometen ser no menos divertidas y aleccionadoras que estas.