Mostrando entradas con la etiqueta Bob McLeod. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bob McLeod. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de noviembre de 2013

NEW MUTANTS, BY MCLEOD

Supongo que a los lectores actuales todo esto les resulta muy viejuno, pero en su día nosotros alucinamos con todos estos personajes.

Eran frescos y sobre todo, tridimensionales.







sábado, 19 de octubre de 2013

X-MEN GOLD CELEBRA LOS 50 AÑOS DE MUTANTES

Y lo hace con algunos de sus mejores -y peores- artistas, y repasando la historia del grupo.







viernes, 29 de marzo de 2013

NEW MUTANTS BY MCLEOD

Recordando al creador gráfico de los New Mutants, y uno de los que mejor los ha caracterizado físicamente.

Cuando lo de una nueva colección de mutantes era un notición...





martes, 4 de octubre de 2011

MUCHOS PACHECOS, POCOS MERINOS

Me encuentro con esta imagen clásica de los New Mutants, por Sal Buscema y Bob McLeod, y me ha recordado un tema muy, muy candente a tratar del que ya creo que discutimos algo.
Vemos que, de repente, parece haberse hecho universal la imposibilidad de que un dibujante sea capaz de terminar siquiera ya 20 páginas al mes.

Evidentemente, ha habido un increíble progreso en cuanto a la calidad de las páginas que se producen. El dibujo a lápiz se ha vuelto muchísimo más detallado y rico.

No en todas partes, pero al menos entre los mayores artistas.


Pero la principal razón de que todo sean problemas a la hora de producir páginas a un ritmo racional es, como siempre, EDITORIAL.

Ha cambiado TOTALMENTE el paradigma de producción: Como vemos, con anterioridad abundaban dibujantes a lápiz cuya labor era realizar BREAKDOWNS, bocetos que solo encajaban la acción, repartían el plot -por que entonces eran plots,no guiones detallados viñeta a viñeta, más difícil todavía- y poco más.

Era la labor del ENTINTADOR/FINISHER/EMBELLISHER tomar eso y convertirlo en una página finalizada, con todos sus detalles, sus negros, etc... Véase la muestra.

Este método permitía que autores como Buscema, de exquisita narrativa, escupieran páginas que producían sin dudar, para que otros autores, quizás no tan hábiles narrando, no perdiesen tiempo calculando como iban a afrontar una página.


Actualmente, el problema es doble.

Claro está que las páginas " a lo Buscema" no son ya válidas, y la planificación requiere muchísimo más tiempo y esmero. Nadie discute eso.

Pero es que una vez realizado ese TRABAJO DE DIBUJANTE A LÁPIZ, los lapiceros actuales no se conforman con ubicar el dibujo, sino que siguen terminándolo AD INFINITUM.

Unos, para que el lápiz se reproduzca directamente sin entintar, otros, para escanearlo y "quemar" el lápiz para que que parezca entintado. Algunos, por no fiarse del entintador, otros por cobrar más por las páginas que ellos mismos entintan. Luego están los que lo hacen todo por ordenador, y como no tienen originales que vender, quieren cobrar ya el montante completo de la página... Y no nos olvidemos de los que realizan un lápiz previo y luego lo CALCAN todo en la mesa de luz, cuando sería el entitador y no ellos los que deberían repasar esos detallistas trazos ya más que finiquitados.

Los "Bob McLeod" de nuestro tiempo se han enseñoreado, y convencen a todos los editores sin criterios para que les dejen hacer las páginas ellos solitos, a lo Juan Palomo, aunque tarden cuatro días para cada una.



Y tampoco es que se les pueda criticar, por que entre los dibujantes (normalmente, los del montón, los de relleno) que si deben dejar su trabajo para ser repasado por entintadores, los resultados acostumbran a ser NEFASTOS. No hace falta irnos tan lejos, ya vimos el DESTROZO que le hicieron a Pacheco en Ultimate Avengers.

Con lo cual la peña se acojona y vuelven a meter más y más y más lápiz, en un intento de que los entintadores "no se pierdan" al repasar. Que da igual, por que el que no sabe, no sabe...

No hay buenos entintadores en la actualidad, no hay "finishers", que sean, como el Merino del título, grandes dibujantes por si mismos.

Creo que la historia del medio, de Kirby/Sinnott a esta parte, demuestra que los mejores resultados se han obtenido con la colaboración de DOS ARTISTAS, uno de los lápices, y uno de las tintas.

Son como siempre los editores los que deben saber PARAR a los lapiceros en el momento correcto, como decía Pacheco, cuando han descubierto, como mecánicos, cual es la "tuerca" que hay que apretar; y luego, saber encontrar a quien le de las vueltas necesarias, a quien sepa coger una página que no esté HIPERDETALLADA, y darle ese detalle con las tintas.


Se tiene que regresar a un reparto más LÓGICO del trabajo, que quienes son excelentes en plantear las páginas, las planteen...¡¡PERO NADA MÁS!!

 Y quienes son menos excelentes en plantearlas reciban el testigo ya en marcha y aprovechen la "ventaja" que ese impulso inicial le da, el que ya todo está resuelto en el papel, para poder dedicarse a perfeccionarlo y enriquecerlo.

Ni que decir tiene que, repartido equitativamente el trabajo entre dos, se tardaría como la mitad de lo que ahora se tarda-

Por que un editor que deje al criterio del artista cuando una página está completada es prisionero de la subjetividad y jamás podrá publicar sus cómics a tiempo.

Esto es una industria, y una página debe ser COMPLETADA Y ABANDONADA por el dibujante a las ocho horas de trabajo. O a las doce, si es que sale en ella la Legión de Superhéroes al completo.

Pero claro, vivimos en un mundo donde el 98% de los artistas se tiran las primeras ocho horas solo mirando cual es el uniforme actual de Bouncing Boy, y aún les quedan los otros 29 legionarios... Luego, no nos salen las cuentas.

Quizás, pues, he de corregirme: Faltan Merinos, y faltan Pachecos.

sábado, 16 de octubre de 2010

NEW MUTANTS: AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS

Me he encontrado con este dibujo por encargo de Bob McLeod y, como en "Ratatuille" se me ha ido la cabeza a aquel especial Forum que publicaba la novela gráfica (que no lo era, era un número más largo) de los Nuevos Mutantes.


¡Qué tiempos aquellos en los que leíamos cómics sin saber lo que era una franquicia, ni un spin-off, ni que al final Claremont se marcharía sin explicar nada, cuando Rob Liefeld sólo era un fan de Teen Titans, cuando éramos adolescentes que nos identificábamos con estos adolescentes y nos parecía algo natural que Xavier enseñase a nuevos mutantes, que habían llegado aquí para quedarse, para ser los futuros X-Men, y no hasta que el siguiente spin-off mutante de moda los relegase al limbo, y no al Limbo de Magik precisamente!


Pues eso, que aunque ellos han regresado, e incluso con los grandes dibujos de Leondard Kirk, hay una magia inaprensible que no podemos recuperar. Pero quizás más que los famosísimos X-Men, los lectores de nuestra generación nos identificamos con estos personajes. Con la apocada Rhane, la atrevida Dani, el torpe y larguirucho Sam, el divertido Bobby o la reservada Xi'an.

Me pregunto que creadores hoy en día podrían fascinarnos de igual manera con sus personajes, o si eso es cosa de la edad, y no podemos regresar a ese paraiso de la felíz ignorancia.