lunes, 20 de septiembre de 2021

DON VEGA: EL ZORRO Y LA MARCA DE CAÍN, POR PIERRE ALARY

Don Vega es un magnífico cómic western que parece querer ser una adaptación libre de las historias de El Zorro creadas por Johnston McCulley en 1919 y luego popularizado por las acrobacias cinematográficas de Douglas Fairbanks en la gran pantalla, sin duda el origen de todo el cine de superhéroes que vemos hoy en día. 

Suponemos que el cambio de nombre es un intento de evitar el pago de derechos en Francia, aunque el editor español ha decidido añadirle una faja aclarando quien es en realidad el personaje protagonista, lo cual seguro que ayuda a las ventas y a que muchos más lectores se interesen por este soberbio cómic, magistralmente narrado en guión y dibujo.
   

Sin embargo, la intención de Alary parece ser querer alejarse de la visión que tenemos del Zorro a través de estos ciento dos años de adaptaciones y volver al material original, adaptándolo de una manera muy personal, lo que convierte a Don Vega, a sus hazañas y a como las ejecuta en una experiencia singular y muy agradable, aunque alejada de los triunfalismos, el humor y la autoparodia en la que han acabado cayendo las últimas adaptaciones del personaje.
   

Si en la pantalla nos quieren hacer colar de vez en cuando "superhéroes realistas" -obviando el monumental OXIMORÓN que debería ya levantar todas las alarmas-, Don Vega, enmascarado, silencioso, carente casi por completo ese alter ego de Don Diego que tantos imitadores inspirase después, armado y montado pero sin pegar piruetas sobre los esbirros del malo, pretende ser una versión plausible del héroe imaginado por McCulley.
   

Pero aún más, hay una intención en el autor de hurtar la misma figura del héroe en sus páginas, tardando más de la mitad de la obra en hacerse presente como tal, a penas apareciendo en un par de páginas sin enmascarar y tan solo en su enfrentamiento final cruzando un par de palabras con su oponente. 

Alary crea un mundo en el que el Zorro es ya una leyenda del pasado, recordada por los oprimidos trabajadores de la mina familiar que codician los maliciosos ex-militares y empresarios, siempre dispuestos a imponer su voluntad allá donde la Ley y la Justicia están ausentes o se pueden comprar. En eso la historia sigue siendo plenamente actual.


El Zorro, claro, regresa, pero casi como una fuerza de la naturaleza, una misteriosa maldición que, como en los mejores mitos clásicos, devuelve al hijo exiliado para reclamar su reino perdido y el oro que encierra, enfrentado a las mentiras y la traición de sus más próximos aliados, solo ante el peligro, protegido por el "fantasma" del padre ausente cuyos planes finalmente fructifican, deponiendo a los usurpadores. Protegido por la Marca del Zorro.

Como muestra la página superior, la influencia se invierte, y algo de Batman en este poético e "invisible" Vengador de las Praderas, tal y como lo han reimaginado Miller y sus sucesores, una presencia, una leyenda urbana que derrota a sus oponentes más por el temor que inspira que por sus hazañas. 

1 comentario:

Piscolabi dijo...

Pena q no se termine de publicar por estos lares la versión del Zorro de Matt Vagner....