martes, 5 de julio de 2022

THOR LOVE & THUNDER: ¿QUE QUIEREN LOS VILLANOS...?

(NO CONTIENE SPOILERS)

El Dios griego Dionisos tiene un pequeño pero hilarante cameo en la película. 

Las celebraciones en torno a el fueron el comienzo del género de la Comedia, primero con las Sátiras -protagonizadas por esas silvestres criaturas- y posteriormente por otras obras que ofrecieron versiones hasta de las figuras más notorias del panteón griego, en parte por que este ya comenzaba a desmitificarse, esto eso, sus relatos eran contemplados con otros ojos que destacaban sus muy humanos fallos. 

Es natural, los mitos hablan en realidad de los hombres, por que de los Dioses, de existir, nada se sabe.
   

Aunque es la épica su género natural, entre tanta batalla, muerte, tragedia y destino, hacía falta resaltar a un personaje fundamental en todos esos relatos: El Trickster, el Tramposo, el que con un leve toque que nadie percibe modifica finalmente la aventura, alcanzando el final feliz. El chiste supremo, claro en el que Dios se ríe del Mal. 

Loki, por supuesto, es ese tipo de personaje.
   

En su segundo film para Marvel Waititi logra una singular mezcla de épica -por que al fin al cabo son dioses- y comedia. 

Uno puede argumentar que es absolutamente diferente del tono de los cómics clásicos de Thor, e incluso preferir este -ahí están los cómics para quien los quiera-. 

Pero si sabe dejar atrás los prejuicios y se mete en el juego que propone el director logrará no solo el placer de reírse sino muchas y muy importantes lecciones cruciales siempre, más en nuestros días.
   

La primera es reflexionar que dioses hemos creado para nosotros, en qué manera comprendemos la divinidad: eso dice mucho de nosotros. 

Gorr el Matadioses va a tener la mala suerte de cruzarse con unos dioses no demasiado misántropos, y además les va a pedir que intervengan -en contra de lo que nos cuenta la tradición de los milagros, yo al menos no percibo mucha intervención divina en nuestra realidad, si a caso, del lado contrario-. 

Sin embargo, como bien mostraba el Hércules de Disney, los Dioses están alejados, en otra esfera e incapaces de intervenir, salvo a través de nosotros, claro, y a través de los juegos de dominó que ellos mismos pusieron en marcha.
   

La película valora también el amor, con sus ventajas e inconvenientes, realizando yo creo una justa, plausible y sobre todo significativa adaptación de la etapa de Jane Foster como Thor. 

Ella también busca que los dioses la ayuden, pero terminará descubriendo que su verdadero poder es arreglar los malentendidos del pasado y usar la vida que le queda para ayudar a los demás.

Thor por su parte, como casi la totalidad de los humanos, encuentra que la vida no transcurre exactamente como esperaba, y hará lo necesario para ir adaptándose a ella. 


La aparición de Zeus es una genialidad que entronca directamente con aquellas comedias griegas: Fanfarrón, iracundo, egoísta y hablando con un acento griego como si se tratase de un paisano o mafioso de esas islas. 

Esa parodia solo sirve para resaltar en la figura de los protagonistas en qué consiste la verdadera divinidad y el heroísmo.
   

Algún agujerillo de guion perdonable hay, ya que son los Dioses los que presentan de la nada el verdadero objetivo del villano; será debido a su omnisciencia. 

 Un paso más para tramar el Universo Marvel en la que será la más cósmica de sus etapas hasta la fecha.


Al final, y en esto el director es quizás muy original, inaugurando una nueva etapa en los superhéroes, al villano no lo detendrán con mamporros sino símplemente razonando y alcanzando su corazón.

Hay un momento muy especial en el que Thor homenajea al personaje del que es pastiche, el Captain Marvel de Fawcett, y que nos recuerda que, por más que los adultos disfrutemos y aprendamos mucho con estas cintas, el género de superhéroes fue creado para niños y así debe permanecer en su núcleo.

Las catástrofes que acosan a los asgardianos hablan ya de un futuro renacer de la franquicia, pero a Hemsworth aún le quedan algunas aventuras y prometen ser no menos divertidas y aleccionadoras que estas.

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