miércoles, 22 de julio de 2026

SUPERGIRL: LAS CHICAS BUENAS SON DE KRYPTON, LAS CHICAS MALAS VAN A TODAS PARTES

En la controvertida y, argumentalmente, obtusa película de Superman, este ya renunciaba a la perfección que conlleva su personaje convirtiéndose en un chaval de pueblo que comete errores. 

Y allí nos presentaban a su superprima como un modelo moral bastante cuestionable. 

Los nuevos encargados del universo DC no se distinguen nada de los anteriores en no entender que estos personajes están creados para evocar lo mejor en nosotros, no para reflejar los traumas que todos y cada uno albergamos en el interior, muchas veces, inconscientemente.
   

Woman of Tomorrow,
el cómic de Tom King no es una historia "de" Supergirl, sino un arco dramático manido de progresiva regeneración que pudiera aplicarse y se ha aplicado a miles de personajes en la actualidad. 

Así, podemos decir que, del conjunto de aventuras de Supergirl en sus 75 años de historia, en la nueva película no hay NADA. Hay una chica con trauma que, bajo la gabardina, lleva un cosplay de Supergirl.
   

La película anuncia su final desde el momento en que la pretendida heroína -que solo actúa por razones egoistas- pone en marcha su reloj, sorpresas, cero, y lo que queda es hora y pico de escenas en las que, supuestamente, ella debe pasar de la desesperación a los ideales, sin lograrlo en absoluto.
   

La aparición de Lobo -un tanto de baratillo en su presencia- no es más que un Deus Ex Machina para sacar a los personajes de sus problemas cuando el guionista quiere. 

 En sus mejores versiones de animación, Lobo se caracteriza por DIFERENCIA con Superman y el resto de héroes. Como aquí la protagonista se empeña en ser "más papista que el Papa" y más "Main Man que el Main Man" no hay contraste posible.
   

El villano, cuyo único gesto original parece ser alimentarse allí donde aparece, no puede ser más genérico. 

Y elegido con pésimo criterio: Parece que los guionistas han pensado: "¿Con quien se pelea Superman? ¿Con Lex Luthor? Pues para Supergirl vamos a crear... ¡un alienígena dedicado a la TRATA DE BLANCAS! 

Se olvidan que los superhéroes son un género que debe permanecer siempre accesible para todos los públicos. Conmigo vino un chico de 9 años al que, desde luego, no le interesa ese tema. Y aunque tuviese 12, tampoco.
   

En el colmo de la falta de lógica, Supergirl se pasa la película sermoneando a su compañera, su conciencia, sobre los peligros de tomarse la venganza por su mano, para, finalmente, HACERLO ELLA MISMA. EJECUTAR a un enemigo vencido es aún menos "Super" que el cuello roto de Snyder.

Aprovechan como siempre para presentar a un Superman papanatas del que burlarse, lo cual no creo que ayude a llevar público a su próxima película. Por último, ustedes me dirán como se combina la versión de Krypton y los mensajes morales de su madre con los despiadados conquistadores interesterlares de la cinta anterior. Olvidable y merecida la ausencia de espectadores.

Todo el enfoque queda no ya inconexo y estéril sino infantil ante la Supergirl de My Adventures with Superman, curiosamente, no menos traumatizada, pero si en las coordenadas correctas del verdadero Universo DC.

3 comentarios:

Croc dijo...

Protagonista derivada de un personaje masculino (empezamos bien), compañera de viaje que saca mucho la espada pero nunca la usa, enemigo supergenérico, argumento robado de Guardianes de la Galaxia 3, escenas de acción aburridas y un cameo de Lobo que debería haber sido el villano principal.
Lo que hace falta para redimir el género de superheroínas, vaya.

José Luis del Razo Ochoa dijo...

Luego de casi 1 mes, empezaba a preguntarme si iba a haber crítica de esta película, jajaja. Nada que agregar, creo que lo dijiste todo. Es que la ausencia de alma en esta cosa es tan palpable que repele apenas te tomas un instante para observarla a conciencia. Diría que fue hecha para recastear lo más pronto posible a Jason Momoa como Lobo, para que su popularidad no se diluyera... y nada más.
En definitiva, alguien dentro de WB genuinamente está en contra de las historias de superhéroes o sólo las ven como oportunidades para lavar dinero. O ambas. Es que parecen empeñados en hacerlo cada vez peor.

Por otro lado, parece ser que La Odisea de Nolan terminará siendo otro hito comercial para ese director de cuarta tan sobrevalorado. ¿Por qué será que el grueso de la gente sigue apoyando tanto a ese tipo y su cine de mierda, a pesar de que él también profana toda propiedad intelectual y figura histórica que encuentra a su paso? No tengo ni la más pálida idea. Tal vez tú podrías iluminarnos un poco al respecto.

-Taikun

Croc dijo...

Para película despellejable, mejor hablamos de Citizen vigilante, la última mediocridad de Uwe Boll. La película es la típica de justiciero urbano, pero mala con avaricia. Está llena de tiempos muertos, escenas que no van a ninguna parte y contradicciones morales. ¡Menudo regreso para Armie Hammer!
Pero el verdadero horror es su éxito entre la derecha mundial...