La nueva Legion de Superhéroes comienza prácticamente igual que todas las demás, con la salvedad de que aqui R. J. Brande ha sido asesinado y Brainiac-5 investiga el asesinato, aparentemente ya resuelto en el nº 1.
Otra vez sopa La Legión de Superhéroes es el ejemplo perfecto de cómo las crisis editoriales destruyen franquicias, acumulando cuatro reinicios principales que tropezaron con la misma piedra: Post-Hora Cero (1994) – El parche: Nació para arreglar la torpeza de haber eliminado a Superboy. Aunque tuvo un buen comienzo, la falta de rumbo terminó por agotarlo. "Threeboot" (2004) – La pretensión: Intentó disfrazar al grupo como un movimiento de jóvenes rebeldes. Espantó al fan clásico, chocó con la gerencia de DC y se desinfló rápido. Retroboot (2007) – La nostalgia: Apeló al fanservice trayendo de vuelta la versión clásica. El resultado fue un producto inaccesible para el nuevo lector, ahogado en décadas de continuidad. Era Bendis (2019) – El vacío: Reinició todo para colgar al equipo del hijo de Superman. Naufragó por un ritmo infumable y una multitud de personajes superficiales sin desarrollo. La salida no es otro borrón y cuenta nueva. A mi parecer, la clave está en contar la historia a través de un grupo reducido de reclutas nuevos: así el principiante descubre el siglo XXXI sin abrumarse, mientras el veterano disfruta viendo a las leyendas actuar como mentores.
Otra vez sopa
ResponderEliminarLa Legión de Superhéroes es el ejemplo perfecto de cómo las crisis editoriales destruyen franquicias, acumulando cuatro reinicios principales que tropezaron con la misma piedra:
Post-Hora Cero (1994) – El parche: Nació para arreglar la torpeza de haber eliminado a Superboy. Aunque tuvo un buen comienzo, la falta de rumbo terminó por agotarlo.
"Threeboot" (2004) – La pretensión: Intentó disfrazar al grupo como un movimiento de jóvenes rebeldes. Espantó al fan clásico, chocó con la gerencia de DC y se desinfló rápido.
Retroboot (2007) – La nostalgia: Apeló al fanservice trayendo de vuelta la versión clásica. El resultado fue un producto inaccesible para el nuevo lector, ahogado en décadas de continuidad.
Era Bendis (2019) – El vacío: Reinició todo para colgar al equipo del hijo de Superman. Naufragó por un ritmo infumable y una multitud de personajes superficiales sin desarrollo.
La salida no es otro borrón y cuenta nueva. A mi parecer, la clave está en contar la historia a través de un grupo reducido de reclutas nuevos: así el principiante descubre el siglo XXXI sin abrumarse, mientras el veterano disfruta viendo a las leyendas actuar como mentores.