miércoles, 15 de febrero de 2017

JUSTICE LEAGUE DARK: EL GRUPO NO CUAJA

No se si será la Maldición de haber sido concebidos durante New 52, pero por más que le duela a un amante devoto de todos estos personajes mágicos del Universo DC, algo "oscuro" sobrevuela esta cinta.


No por ello deja de ser, por supuesto, la mejor adaptación que se ha hecho de muchos o todos ellos, y el guión cuenta con magníficos diálogos y un argumento original y ORDENADO, como se puede encontrar en pocos sitios hoy en día.


Los personajes van siendo introducidos poco a poco, siendo en su mayoría fieles a sus orígenes en los cómics y sus relaciones y diferentes caracteres son los que van avanzando la película.


Pero dicho lo cual, hay algo que no acaba de encajar en todo esto y, como si nos hubiesen puesto una de esas mordazas mágicas con las que suele acabar Zatanna, no acabamos de dar en el quid de la cuestión.


La dinámica de grupo no acaba de funcionar. Será por que todos tienen poderes basados en la magia o lo sobrenatural, será por que solo se parecen en que TODOS ODIAN A CONSTANTINE -en diferentes grados-, será por que muchos otros grupos mágicos de DC y otras editoriales han fracasado con anterioridad.


Pero la película falla en definitiva en demostrar que este conjunto de personajes es un equipo análogo a la Justice League de la que pretende tomar el nombre.

Quizás ese sea el primer error, no tener un nombre propio. O depender en última instancia del reclamo de Batman.



De alguna manera Constantine y Zatanna acaban siendo dos hechiceros con lucecitas de colores, Jason Blood y Constantine resultan redundantes por maquiavélicos, Swamp Thing hace de su aparición casi un cameo, y la pobre Black Orchid no pasa de ser un fantasma en esta versión, sin personalidad alguna.

Boston Brand es el que cae más simpático, a falta de competencia.



Así, la película, siendo infinitamente mejor que cualquier cómic con este concepto, acaba por dejarnos algo insatisfechos, sin saber muy bien por qué.

Pero eso pone creativamente en peligro cualquier versión fílmica, donde el guión probablemente sea mucho peor y las estridencias resalten mucho más.


Quizás si se asume la naturaleza de no-grupo, el concepto funcione como un conjunto rotativo de personajes para enfrentar amenazas sobrenaturales, candidatos no es que falten. Pero cuando ni siquiera DC Comics se anima a sacar una serie que apoye este lanzamiento y la futura película, probablemente, por más que nos duela, es que esto bajo esta forma no va a ningún lado.

¡Y es que no se pueden mezclar personajes con décadas de historia y pretender sacar una franquicia  a golpe de MARKETING por arte de Magia!