miércoles, 22 de febrero de 2017

FENCES: PASA LA VIDA

Clara adaptación de una obra de teatro, muestra la vida de un matrimonio de color a mediados del siglo pasado.

Denzel Washington interpreta a un humilde y trabajador basurero a través de cuya persona, familia y amigos se retrata la vida de muchas personas de color y desfavorecidas en la América de aquellos años, y en muchos otros lados hasta la actualidad.


Se trata de un canto a la vida monótona, sencilla, honrada, a cómo los días pasan casi iguales y a la vez acumulándose hasta lograr un total muy diferente al final de la vida.

Una reflexión sobre la familia, los amigos, las cosas sencillas, el trabajo, y cómo para conseguirlo todo debemos esforzarnos. Lo gratis suele traer malas consecuencias.


Lecciones morales quizás demasiado sencillas u obvias para estos tiempos pero que sin duda no están de más para una juventud que cree poseer todos los derechos y ninguno de los deberes.


Al final se intenta evaluar en qué consisten los hombres buenos, en que se "peca" o como se salva un alma, y cuanto puede torcer una buena vida un lío de faldas inoportuno.


Algunas de las situaciones solo tienen un valor de recreación histórica y cultural, pero el fondo de la película está en el alma de un hombre, de una mujer, de un joven, y con eso todos podemos identificarnos.


Toques de realismo mágico para sobrellevar unas vidas que, siendo tan vulgares como la que aquí se refleja, confiamos en que tenga el mismo sublime final.