viernes, 13 de enero de 2017

¿TENÍA QUE SER EL...?

Comedia de ambiente navideño que nos llega con unas semanas de retraso, pero que es igualmente disfrutable.

Sobre todo si eres de esos a los que la Navidad oficial les cae un poco gorda.


Se trata de la acostumbrada película de DESMADRE protagonizada por James Franco por estas fechas, que en esta ocasión cuenta con el mismísimo Bryan Craston para darle la réplica.

Lo de interpretar a Harry Osborn se ve que marcó a Franco, que desde entonces sale drogado en todas sus pelis....

Craston es un empresario maduro de una familia supertradicional americana que va a visitar a su hija a California por Navidad, y ella aprovecha para presentarles a su novio, que interpreta Franco.


El novio en cuestión es un personaje "californiano", un nuevo millonario de internet totalmente crápula e irreverente que sin embargo se empeña en ganarse la mano de su prometida de manera inmediata mientras padres y hermano viven con horror los días que pasan en compañía del prenda que se ha agenciado su otrora modélica angelita.


Franco insiste en organizarles unas "navidades tradicionales" en su exótica mansión y ni que decir tiene que cuanto más intenta "complacerlos" el choque de los dos mundos más resulta en el escándalo de los visitantes...

Para un padre, nadie es suficientemente bueno para su hija. Pero definitivamente, el personaje de Franco es una auténtica pesadilla como posible yerno.


Muchas risas a cargo del salto generacional entre las dos americas: las de los jóvenes fumaos y gamberros y la de estos padres de clase media.

¡Atentos, especialmente recomendada para fans de KISS!