jueves, 29 de diciembre de 2016

TRAIN TO BUSAN INICIA LA SITGES TOUR DE A CONTRACORRIENTE

Los amantes del Fantástico que, como un servidor, se quedaron MUY FASTIDIADOS con no poder viajar a Sitges para disfrutar del impresionantes programa del Festival están de suerte.


A Contracorriente va a estrenar a partir de este finde y durante todo un mes una magnífica selección del cine que se pudo ver allí, en docenas de cines a lo largo de la geografía española.


Yo que ya he visto buena parte de este nuevo y exitoso ciclo que alcanza ya tres ediciones solo puedo recomendaros que probéis a ver la primera y seguro que acabáis probando todas las demás.


Interesantísimo comprobar muy diferentes visiones de lo Fantástico y Terrorífico en la actualidad, además con un plantel de películas totalmente internacional y que cualquier tipo de público puede disfrutar...o sufrir, si son asustadizos.


Train to Busan es la primera de ellas, una película Coreana de zombies que juega con una interesante premisa: Desatada la consabida epidemia, un zombie se cuela en un tren de alta velocidad justo cuando está arrancando.

Transmitida en meros minutos, pronto hay medio tren contagiado, y solo separados de su comida por las puertas de los vagones...


Como en cualquier película de zombies, esto son lo de menos. Lo más interesante son las relaciones de los personajes aún humanos mientras intentan defenderse.

En este caso el principal protagonista es un joven ejecutivo divorciado que lleva a su hija a ver a su madre, pues la niña vive ignorada por su ocupado padre.


Otros viajeros son un equipo de beisbol o un fanfarrón forzudo que casi nos parecen sacados de un manga o anime, aunque la película representa muy bien la actual sociedad coreana, dicen los entendidos.

Como se las apañan los viajeros para sobrevivir y quienes llegan al final del trayecto son los misterios de esta divertida película que incluye también buena parte de humor, pues no hay otra manera de tomarse semejantes amenazas.


Si creías como yo que lo peor que te podía tocar en el tren es sentarte al lado de una monja, un soldado o esas señoras que no paran de contar su vida en voz alta a todo el vagón, piénsatelo otra vez...

Por cierto que están tardando en hacer la versión española con un AVE lleno de infectados entre quienes no deben faltar los susodichos. Así por lo menos alguien se montará en esos trenes...