domingo, 11 de diciembre de 2016

SOBRE EVENTOS COMIQUEROS

Con la distancia y el sosiego que me permiten estar alejado del mundillo del cómic, creo conveniente hacer algunas reflexiones en torno a las reacciones y comentarios de algunos aficionados y profesionales a los que las redes sociales me han hecho imposible escapar.

Opinar es gratis, véase la muestra, pero la verdad que se escuchan y se leen algunas cosas que dan vergüenza ajena y que explican inmediatamente el actual estado de las cosas: Tenemos los eventos que merecemos, o mejores.


Por un lado oye uno lamentar ya la desaparición de Expocómic, y los cambios introducidos por su heredero, Heroes Comicon Con, cuando -sobre todo los últimos años- el propio Expocómic -Expofriki, le decían- tampoco es que fuese para muchos un modelo perfecto de evento, muchos eran los que lo criticaban como un mero mercadillo de cómic.

Osea, que no se a que viene tanto lamento ni tanta nostalgia por algo que, como indica su desaparición, murió de muerte natural, sin por ello perder el valor que sin duda tubo durante muchos años, como respuesta y complemento al Salón de Barcelona.


Parece ser que los aficionados más integristas se toman como algo personal el que se reunan en un solo sitio diferentes actividades algunas de las cuales no tienen una relación directa con el cómic.

¿Que Ray Park no tiene nada que ver con el cómic...? ¡Pues pregúntale el valor de Darth Maul a las docenas de autores que TRABAJAN actualmente gracias a la línea de cómics de Marvel.

Yo creo que en los últimos años los Salones, Saloncitos, Salitas, Jornadas, Firmas, Presentaciones y demás eventos relacionados con el cómic abundan más y más por toda la geografía española, con grandes encuentros firmemente asentados, y que sigan así muchos años.


Abundan tanto que esa misma semana en Madrid se celebraba un nuevo evento de índole muy diferente y contenido únicamente comiquero -aunque también parcial, por su obvia motivación comercial- para quienes no sean fans de la Lucha Libre o el Rap.

Cada uno tiene la libertad de asistir al que más le cuadre, a los dos o a ninguno, que es lo que ha hecho un servidor.

Pero sobre todo hay que apoyar que se celebren estos actos y que en ellos haya variedad y diversidad.


Las diferentes entidades organizadores son muy libres de organizar el tipo de evento que quieran, y de mezclar los cómics con lo que consideren adecuado.

¡Como si se les antoja trufarlos con teatro kabuki, cante jondo y gincanas al aire libre!

Si funcionan, bien. Y si no funcionan, pues no os preocupéis, que ya caerán por su propio peso.


Si hablamos de los cómics americanos, es absolutamente natural que se presenten ahora unidos a sus adaptaciones cinematográficas y televisivas, que tienen millones y millones más de seguidores que los cómics, muchos de los cuales no pasan ya de los 50.000 lectores.

Los cómics actualmente se siguen publicando por el valor empresarial que tienen sus personajes PARA OTROS MEDIOS. Sin Las películas Marvel la editorial hubiese quebrado, como lo hizo hace años, y con ella toda la industria americana.

Hay que ser un cenutrio total para ir echándole la culpa de que no se venden cómics a las películas de superhéroes.

Es motivo de estar orgulloso que nuestros personajes e historias sean ahora disfrutados por millones de nuevos aficionados.


Pero es que además mezclar el cómic con otras aficiones es POSITIVO.

Por más que los miopes puñados de agrios lectores se resistan a creerlos, ellos son realmente insignificantes, sobre todo en el -virtualmente inexistente o raquítico- mercado de cómic en España.

Se necesitan nuevos lectores, se necesitan más aficionados, que la gente sepa que hay historias y cómics de todo tipo y tamaño, que también hay cómics de Lucha Libre y, seguro, alguno de Raperos tiene que haber por ahí.


Así que si alguno de estos aficionados se pasa por un evento mixto y se fija en un cómic, eso que hemos ganado todos.

Se necesitan nuevas ideas, nuevos enfoques, nuevas personas. Y no sería malo que los propios aficionados al cómic, no te digo ya los profesionales, dejaran de rajar sobre estas iniciativas, sobre todo si lo hacen a nivel "cuñao".

Gente con la mente abierta, capaces de renovar, de inventar y de adaptarse, no cuatro cuarentones aburridos que no saben sobre qué TROLLEAR en internet.


Por que la discusión sobre cómo deben ser los eventos de cómic para adecuarse mejor a los aficionados es FALSA: No hay dos aficionados iguales.

Me ha costado mucho pero al final me he dado cuenta de que lo que los cómics, sus personajes e historias significan para mi es diferente y personal, a veces separado por abismos de las personas y los amigos más cercanos en esta afición.

Es justo y necesario reivindicar el aspecto CULTURAL Y ARTÍSTICO de los cómics, pero no tiene mucho sentido hacerlo en medio de polémicas ridículas y vergonzosas donde los involucrados demuestran carecer de los rudimentos culturales más básicos.

Tenemos los eventos que merecemos, o mejores.