viernes, 30 de diciembre de 2016

FRANTZ

Una joven prometida de un difunto soldado alemán de la Primera Guerra Mundial muerto en el conflicto ve su vida sorprendentemente alterada con la llegada a su pueblo de un joven francés, que visita la tumba del soldado y que pronto se rebela como su asesino, quien lo mató durante una refriega en las trincheras.


Una película que alterna el blanco y negro con el color para mostrar ese mundo gris de la Alemania derrotada y humillada que sin embargo albergaba ya los gérmenes de la siguiente contienda.

El color se reserva para mostrar como la luz vuelve a la vida de la joven con la llegada del visitante, pues muerto su prometido vive una existencia rutinaria y pueblerina condenada a ser "viuda" de un hombre con el que no llegó a casarse.


Pero al no atreverse a contarles la verdad a los padres del difunto, presentándose como un amigo de París y recreando para ellos algunos ficticios momentos que les dan algo de paz, eso acabará envenenando la relación de la nueva pareja de manera imprevista.


Un interesante reflejo de ese periodo histórico, con bonita fotografía articulado en torno a la relación de la chica y el asesino de su prometido.