lunes, 15 de agosto de 2016

SUICIDE SQUAD: EL FIN DE LA NARRATIVA CINEMATOGRÁFICA

Tengo ya coleccionados bastantes artículos sobre la película, pero este sin duda me ha parecido el más oportuno, por el análisis que hace del montaje, estructura, naturaleza y propósitos del cine DC:

Bienvenidos a la era del cine no narrativo, la era del collage audiovisual vaciado de todo significado y propósito. Les presentamos la tendencia del cine “ambiental”, como esa musiquilla que se escucha en los ascensores y los lobbies de los hoteles.

Sólo que más ruidosas.


No se trata de que sean malos cineastas o que su cine sea mediocre. No.

Estas películas son productos concienzudamente diseñados para las nuevas audiencias que acuden al cine no a ver películas, sino a vivir una experiencia sensorial, un embotamiento de los sentidos por medio del montaje trepidante, el sonido estruendoso, la música atronadora y las imágenes enceguecedoras. El cine entendido como atracción mecánica de parque de diversiones. O como sedante.

Las tramas narrativas de Man of Steel, Batman v Superman: Dawn of Justice y Suicide Squad están diseñadas para que ese espectador pueda chequear cada 30 segundos la pantalla de su teléfono móvil y no se pierda ningún detalle importante de la trama. La trama, de hecho, no contiene ningún detalle importante.


Y es que la historia en estas películas no necesita ir para ningún lado. La continuidad en los acontecimientos que la componen es innecesaria. 

No existe una relación lógica (ni ilógica) entre las motivaciones de los personajes, sus acciones y las consecuencias de sus actos. ¿Para qué, si igual el espectador no está poniendo atención? 

La trama es apenas eso que permite concadenar una escena tras otra, lo que mantiene juntas esas imágenes que se suceden entre los títulos de inicio y los créditos finales.


La única explicación posible es que las películas de esta nueva tendencia funcionan no sólo como continuación de las entregas anteriores de la franquicia, sino como avances de las futuras entregas. Un mega trailer de dos horas. 

Por eso, el montaje final luce como una lista de reproducción que mezcla escenas ya vistas hasta el hartazgo (¿cuántas veces tienen que morir los padres de Bruce Wayne para que a los espectadores les quede claro que el muchacho es huérfano?) con avances de los capítulos próximos a estrenarse, introducidos como sueños, cameos o flash fowards.




Este último párrafo me ha resultado personalmente muy iluminador: Las películas DC, con sus futuros alternativos, con sus secuencias oníricas, con sus armaduras salidas de Dark Knight, con sus Supermanes dictadores, con su Darkseid is Coming, etc, etc, etc... no son más que el equivalente en cine de la DC de Didio.

Ese continuo coitus interruptus en donde nuevas ideas son introducidas pero nunca desarrolladas, donde se salta de una a la siguiente sin ofrecer conclusión alguna, donde se rediseña y se promociona para el mes siguiente olvidar y rediseñar de nuevo, esa prevalencia de lo visual y, sobre todo, claro está, esa ausencia absoluta de verdadera narrativa.


Lo único que no han copiado aún de Didio es lo que más falta les hace: EL REBOOT, pues no hay manera en que este Universo de superhéroes ASESINOS (Amanda Waller se une al club) pueda jamás remontar el vuelo.

Lo cual nos lleva a la siguiente conclusión: Aún antes de hacer un reboot en el cine, es necesario que en los cómics se produzca un cambio de dirección TOTAL Y ABSOLUTO.


Se necesitan 6, 12, 24... números de Superman, de Batman, de Flash donde nadie muera y resucite, donde no se cambie uniforme ni poderes, ni el sexo ni la orientación sexual del protagonista.

Se necesitan aventuras actuales y pertinentes protagonizadas por esos personajes, sus secundarios y sus villanos. ¡No para copiarlas, sino símplemente ya para demostrar que ese otro enfoque es posible y deseable!


Aún cuando termine la "ERA SNYDER" las probabilidades de que llegue un cineasta con un enfoque correcto para los personajes DC sin que este se haya manifestado antes en los cómics DC es mínima.

Es como querer imaginar el Universo Marvel Cinematográfico sin que existiese la línea Ultimate.

Moraleja: las pelis DC adaptan los actuales cómics DC de manera inmejorable. 

2 comentarios:

José Luis Del Razo Ochoa dijo...

Bueno, mírelo por el lado amable. Sólo dos pelis más y se acabó la mierda, aunque eso signifique tener que arrumbar en el baúl de Hollywood a los personajes DC durante una década para que se desintoxiquen. Me imagino que para entonces Tsujihara y amigos ya habrán encontrado nuevos pasatiempos y franquicias que sabotear.

Por cierto, una duda ha asaltado mi mente, Sr. Angosto. ¿Por qué las series de DC son diametralmente opuestas en tono, enfoque, caracterización, etc., a las películas, si al final del día los jefazos principales de la compañía siguen siendo los mismos? ¿Es acaso por lo mismo de que en Marvel no pueden simplemente correr a Perlmutter para unir más fácilmente los departamentos de tv y cine o algo así?

-Taikun

Mtro. Francisco Soriano dijo...

Pero, en dado caso las pelis de Marvel también caen en esto, no?