lunes, 20 de junio de 2016

LOS HIJOS DE MARY SHELLEY CELEBRAN LOS 200 AÑOS DE VILLA DIODATI

El pasado 16 de Junio se cumplían 200 años de la reunión de escritores en Villa Diodati, a la que asistieran Byron, Percy Shelley, Polidori y la futura Mary Shelley entre otros, siendo su respuesta al desafío mutuo de escribir relatos de terror, FRANKENSTEIN, el más famoso de los allí generados.


La Compañía Hijos de Mary Shelley, una sin par agrupación de artistas de diferentes disciplinas, celebró el acto con todo un día lleno de diferentes actividades a las que asistieron sus principales componentes, miembros y colaboradores, además de los que fuimos como mero público y acabamos tornados en fervientes admiradores de su buen hacer y amor por la literatura.


La "velada" empezó de mañana con la presentación de Las Noches de Clairmont, un nuevo libro de relatos por nuevos talentos en torno a este grupo de escritores.

Lorenzo Luengo nos sorprendió como siempre sus conocimientos y anécdotas sobre los aspectos más oscuros y fáscinantes de los literatos.

Javier Olivares, portadista, habló de su colaboración, para regresar por la tarde "poseído" por el espíritu del misterioso ilustrador de los años 50 Joaquín Pertierra, el particular "Mr. Hyde" del artista.


En un excelente equilibrio de diferentes artes con una misma temática, el guitarrista Josete Ordóñez nos ofreció un florilegio de su espectáculo Objetos Perdidos, poniendo música al cine mudo, e impepinablemente, a algunas escenas del Frankenstein de Whale.


También se presentó una nueva Web para la Compañía, que sin duda inicia una nueva y brillante etapa comenzando en tan señalado día.


Fernando Marías, excelente maestro de ceremonias y showman, llevó a cabo la ceremoniosa entrega del nuevo libro a todos los colaboradores presentes.


Tras la comida los actos se reiniciaron con la lectura (e interpretación) de los relatos ganadores en anteriores certámenes similares.

Especialmente destacable fue la interpretación de Valeria Correa, que nos conmovió encarnando a una Mary Shelley desgarrada por las contínuas tragedias de su vida.


Miguel Ángel A. Delgado y María Santoyo, comisarios de la nueva exposición Terror en el Laboratorio, nos la presentaron ampliamente y volveremos con detalle sobre ella ya que es, como todas las que han creado (Tesla, Verne...), de visita obligada.


El Terror adopta nuevas formas y esa vez se manifestó en unas inquietantes muñecas japonesas que harían que las Monster High se hiciesen pipí en la cama.


Otro precioso interludio musical consistió en la interpretación de una misteriosa, siniestra y ¿letal...? Nana para Niños Difuntos de René Lebiac, un autor relacionado con el grupo de Byron y compañía.


Espido Freire se unió al grupo para discutir de nuevo sobre las históricas figuras presentes en la reunión y leer algunas de sus obras incluidas en el libro que se presenta.

Ni qué decir tiene que nos sentimos asistiendo a otra histórica reunión creativa.


Ruth González nos impresionó a todos con su vívida interpretación del terror urbano de La Sirena Negra.


No podía faltar la mismísima CRIATURA -que no monstruo- del Dr. Frankenstein, que recitó su sentido monólogo final, antes de entregarse a las llamas de su pira en el Ártico.


Desde aquí agradecemos la encomiable labor artística y literaria de este grupo en cuya celebración disfrutamos casi tanto como si hubiésemos estado en la Ginebra de hace dos siglos.

Lamentable que iniciativas culturales como esta, en pleno centro de Madrid, no reciban el respaldo del público que merecen.



Afortunados que sois los que no estuvisteis, aquí tenéis el vídeo de PARTE de lo que allí transcurrió.