miércoles, 29 de junio de 2016

EL, POR H.P. LOVECRAFT

A pesar de andar ya leyendo la biografía de Lovecraft, es tal el caudal de vivencias, sentimientos y visiones del mundo que este transmite en sus propias obras, que por útiles que sean los datos biográficos soy de la opinión que es la vida la que debe ser explicada por la obra, y no al contrario.


Este breve relato narra de alguna manera la llegada de Lovecraft a New York, y como se encuentra perdido -literamente- en una inmensa ciudad, una nueva Babilonia cuyo futuro cacofónico profetiza en una visión y que cree desprovista en su presente de toda poesía y ambiente artístico.


Su amor por el pasado, la historia, sus protagonistas y escenarios hace que el subjetivo protagonista del relato de con un misterioso personaje vestido como en otros siglos que lo guía por un laberinto de viejas calles y callejones del Village.


En una misteriosa mansión experimenta diferentes visiones concernientes a los orígenes y épocas pasadas y futuras de la ciudad, en otro ejemplo de esa geografía mágica, subjetiva que ya hemos visto en otros de sus relatos.

La mira del poeta, del esteta, del hombre que se sabe viviendo en la época equivocada, y que con sus palabras es capaz de llevarnos a un pasado ideal que quizás nunca existió más que en su cabeza.