lunes, 20 de junio de 2016

BUSCANDO A DORY

Lo comentaba en alguno de sus trailers: Yo, por edad, no es que fuese SUPERFAN de Nemo. Bueno, de Nemo -el Capitán- si, del pez que toma su nombre, no tanto.

Pero... ¿Y si con el nombre el y sus compañeros hubiesen tomado algo más...? ;-)


Ciertamente, ya se veía en los trailers, para tratarse de una secuela la película se sostiene muy bien. Increíblemente bien, si tenemos en cuenta que la protagonista, Dory, sufre perdida de la memoria a corto plazo.

Una minusvalía que los guionistas saben usar no para hacernos llorar sino de una manera muy simpática, como un recurso creativo muy original.


Una nueva ODÍSEA submarina con nuevos y carismáticos personajes y con un nuevo objetivo que arrancará en el momento en que Dory comience a recordar algo que no sabía ni que había olvidado...


Todo se articula en torno a unos personajes que -si bien no muy originales, los hemos visto ya por otros sitios- si están bien desarrollados, con grandes diálogos, oportunas intervenciones y un final que no por esperado es menos acertado.


Además de disfrutar junto a los más pequeños, el espectador adulto podrá poner atención en las muchas semejanzas de esta "quest" submarina con las aventuras de otros héroes, particularmente con las 20.000 Leguas que recorrió el Capitán Nemo, varios de cuyos episodios son homenajeados, referidos o se infiltran inconscientemente en todo el que se mete "debajo del agua".


El pasado olvidado, la búsqueda de los orígenes, nuestros verdaderos padres, temas universales que Pixar ha sabido actualizar en una de sus más redondas producciones de los últimos tiempos.

Y es que, al fin y al cabo, todo esto ocurre en LO MÁS PROFUNDO...