martes, 17 de mayo de 2016

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO

Nadie tiene la fórmula del éxito y creo que muy pocos podrían esperar que la PERSONALÍSIMA visión de Tim Burton sobre el País de las Maravillas de Carroll fuese a gozar de una secuela (esta vez solo producida por el).

Pues bien, aquí está.


Lo primero que hay que aclarar es que, aunque comparte título con la segunda parte de las aventuras de Alicia escritas por Carroll, no se trata -como ya ocurrió en la primera parte- de una adaptación, sino que la película continúa de manera muy sui generis la interpretación LIBRE de los personajes en la primera entrega de Burton.


En este caso, la vuelta de una aventurera Alicia convertida en capitán de barco a Wonderland encuentra al Sombrerero Loco menos loco que de costumbre, por lo que habrá de viajar en el tiempo para investigar sus orígenes y, a la vez, descubrir los secretos de la "malvada" Reina Roja.


Para viajar en el Tiempo Alicia habrá de arrebatar una cronoesfera al mismísimo TIEMPO, encarnado en la película por Sacha Baron Cohen y que es la mayor novedad de la película.

Curioso el parecido de su apariencia con la versión Marvel de otro viajero temporal, IMMORTUS.


Mientras que los libros de Carroll son principalmente un juego lógico y linguístico, esta versión es principalmente un espectáculo VISUAL, donde los espectaculares escenarios creados por ordenador son su principal atractivo, recreando un mundo de "cuento" como solo Disney puede.


No obstante, los adultos que frecuenten el cine infantil y juvenil descubrirán que en el argumento la película peca de plegarse y copiar las tramas de moda que ya hemos visto docenas de veces en la pantalla: traumas infantiles, malos que en realidad no lo son y el repetitivo héroe juvenil que penetra en el mundo fantástico para en definitiva reestablecer el orden perdido.

Se hecha de menos que los guionistas sean más originales y recurran menos a sus aparentemente horribles infancias y conflictos edípicos.