viernes, 22 de abril de 2016

HYPNOS, POR H. P. LOVECRAFT

Los que no somos expertos en la obra de Lovecraft sin duda desconocemos su gusto por el Mundo Clásico, y en particular, su Mitología, como sin duda queda patente en el relato La Poesía y Los Dioses.

En la Mitología Griega Hypnos es el hijo de la Noche y el hermano de la Muerte. Morfeo, a quien solemos confundir con el, sobre todo tras el Sandman de Gaiman, es originalmente un semidios ayudante suyo y cuyo nombre remite a las "formas" que toma la materia del Sueño.


En este nuevo relato onírico, narrado en primera persona, un escultor tiene un singular encuentro con un misterioso personaje cuyos ojos encierran todos los secretos que buscaba.

Recordemos que el Sandman de Gaiman también en famoso por su mirada estelar.


De nuevo drogas, de nuevo "viajes astrales", de nuevo se cruzan las fronteras del más allá, de nuevo se alude a las amenazas que allí yacen.


Tras una mala experiencia extracorpórea, los protagonistas cejarán en sus aventuras e ingerirán drogas para no dormir jamás. pero el escultor descubrirá que su invitado ha desaparecido y de el solo quedará el busto que de el esculpía, marcado con unas reveladoras letras griegas...


He estado leyendo algo más sobre el "ataque nervioso" que mantuvo a Lovecraft postrado y recluido durante los primeros años de su juventud.

Esos años en los que se empapó de Mitología Griega que el mismo versionó en sus primeros versos.


Podemos, por supuesto, justificar todas estas narraciones a la imaginación de un hábil escritor que había encontrado un tema entonces muy popular.

O podemos sospechar que semejante insistencia en versionar una y otra vez los mismos motivos solo podía tener sentido si estaba DE ALGUNA MANERA basada en unas íntímas experiencias personales de lo Inefable...

En estas literarias fechas os advertimos: ¡Cuidado con lo que leéis, por que a soñar se comienza leyendo...!